En las elecciones del 29 de octubre resultó ganador a la alcaldía de El Carmen de Atrato Jaime Arturo Herrera Maya, del Partido Liberal. Sin embargo, las mujeres insisten en que también ganaron: Natalia Mazo, quien ocupó el tercer lugar, obtuvo 851 votos (el 17,42 por ciento de las votaciones) sin contar con el aval de un partido tradicional.

Natalia Mazo con un grupo de cerca de 35 mujeres participaron en la escuela “Juntas somos poderosas”, de la Corporación Humanas, para construir una visión diferente de la política y abrirse espacio. Incluso, se llevaron a cabo foros para socializar los planes de gobierno de cada uno de los candidatos y revisar cómo se podía hacer una política distinta.

En los últimos tres periodos de Gobierno, la Alcaldía ha sido disputada principalmente por dos partidos tradicionales: el partido Liberal y el partido de La U. Y para el Concejo Municipal se da la misma tendencia, siendo los partidos tradicionales quienes quedan con las curules.

En el 2019 se postularon 29 mujeres al Concejo Municipal, pero únicamente lograron la curul 2 mujeres (del partido Aico y de la U). Es decir, de 11 curules 9 fueron ocupadas por hombres y solo 2 por mujeres. Para las elecciones de este año hubo 28 candidatas y una de ellas logró una curul: Gloria Isabel Calle Ortega, del Partido Verde, con 96 votos. Sin embargo, se está a la espera de que quede en firme la curul de Luz Dary Córdoba, del Partido Liberal y quien obtuvo 199 votos. Una fuente del Partido Liberal le dijo a Consonante que hubo un error en el preconteo y quien estaba en la lista renunció para que la curul pase a Córdoba.

La llegada de la escuela “Juntas somos poderosas” buscaba contribuir al aumento de la participación política de las mujeres en el departamento y que todos y todas aportaran a una democracia más sólida. El proyecto fue desarrollado entre abril y octubre de 2023 por la Corporación Humanas y el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Durante este tiempo se realizaron encuentros mensuales abordando diversas temáticas relacionadas con la innovación política y la inclusión de las mujeres en el escenario sociopolítico.

En El Carmen de Atrato se contó con la participación de 35 mujeres de las veredas La Mansa, La Argelia, Habita, El Porvenir, La Arboleda, La Mariela, La Clara, Guaduas y la Trocha, y los resguardos El Consuelo, La Puria, Rio Playa, Sabaleta, el 18; y el consejo comunitario del 18. Además, se llegó a otros municipios del departamento como Bahía Solano, Istmina, Medio San Juan y Quibdó.

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Elecciones locales del 29 de octubre en El Carmen de Atrato. Foto: Consonante.
Elecciones locales del 29 de octubre en El Carmen de Atrato. Foto: Consonante.

‘La política no es solo de hombres’

Elizabeth Cardona Londoño, quien representa a la organización Luz de Esperanza (asociación que trabaja con víctimas de desaparición forzada) y fue candidata al concejo municipal por el partido Liberal, destaca la importancia de la escuela porque incentivó la participación en política.  “En nuestro municipio son ciegos y a los gobiernos les gusta que haya ignorantes. La gente dice que el Concejo no funciona, pero es que el pueblo no es de los concejales, no es del alcalde, sino de todos. Una administración es para el pueblo y el problema es que somos conformistas. Desde la escuela nos han ayudado a forjar el carácter y seguridad para poder reclamar lo que es del pueblo, revisar la viabilidad, entre otros”, puntualiza.

"En nuestro municipio son ciegos y a los gobiernos les gusta que haya ignorantes. La gente dice que el Concejo no funciona, pero es que el pueblo no es de los concejales, no es del alcalde, sino de todos"

Elizabeth Cardona Londoño, representante de la organización Luz de Esperanza

“La escuela es un espacio donde las mujeres pueden expresarse libremente al hablar de política. Es importante porque deja muchos aprendizajes, entre estos, cómo se manejan los poderes políticos y cómo son las artimañas políticas”, asegura Estefany Londoño Osorio, integrante de la Plataforma Campesina y de la junta de padres de familia, quien fue candidata al concejo municipal por el partido de la U. 

Por su parte Doris Cardona Marín, presidenta de la Junta de Acción Comunal de la vereda La Arboleda y tesorera de la Asocomunal El Carmen de Atrato, cuenta que llegó al proyecto para ganar conocimientos sobre la política. “Uno desconoce este mundo de la política y ha creído equivocadamente que la política es solo para los hombres. Hoy logré ver la política desde una mirada más esperanzadora”, dice.

"Uno desconoce este mundo de la política y ha creído equivocadamente que la política es solo para los hombres. Hoy logré ver la política desde una mirada más esperanzadora"

Doris Cardona Marín, presidenta de la Junta de Acción Comunal de la vereda La Arboleda

María Alejandra Serna Lora, integrante de la Junta de Acción Comunal de la vereda La Clara y concejala de juventud por las comunidades campesinas desde la plataforma del campesinado, destaca que le sirvió para su proceso político. “Me he empoderado cada vez más y como mujer campesina joven sirve para ampliar nuestra participación (...) Es muy importante la escuela porque en el municipio se ve mucho machismo. Históricamente las mujeres han sido solo para la casa, para tener hijos, para estar en el hogar y no pueden salir, no participan de la política porque supuestamente es solo para hombres”.

"Históricamente las mujeres han sido solo para la casa, para tener hijos, para estar en el hogar y no pueden salir, no participan de la política porque supuestamente es solo para hombres"

María Alejandra Serna Lora, integrante de la Junta de Acción Comunal de la vereda La Clara

Por su parte Lina Carvajal, representante del consejo comunitario de la vereda el 18 y quien llegó a la escuela por medio de la lideresa social Anny Rodríguez, dice que es importante estos espacios. “Para nosotras como mujeres es necesaria la escuela porque tenemos conocimientos y cosas que nosotras como mujeres en realidad no sabíamos. Yo no tenía conocimiento de nada sobre la política”

“Las mujeres hemos podido dejar el miedo porque cuando hablamos de política pensamos que nos van a discriminar. He aprendido a dejar tantos miedos, hemos tenido un diálogo, podemos expresar nuestros sentimientos y lo que nos pasa en nuestras comunidades”, agrega.

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‘Somos guerreras y luchadoras’

Las mujeres que han participado en la escuela destacan que ganaron impulso para llegar a la política. “Para mi significa que las mujeres sí podemos, que las mujeres no nos podemos dar por vencidas, las mujeres somos guerreras y somos luchadoras”, dice Lina Carvajal. 

Su voz se suma a la de Estefany Londoño Osorio: “Juntas podemos hacer mucho, si las mujeres nos unimos somos mayoría y haríamos cantidades de cosas buenas”. Y, por último, Doris Cardona Marín puntualiza: “Me parece maravilloso ver que tenemos un potencial maravilloso y tenemos la capacidad de hacernos escuchar y hacer grandes cosas”.

Elizabeth Cardona Londoño resalta sus aprendizajes y entender que como colombianos debemos reclamar nuestros derechos. “Inicialmente pensaba que como ama de casa no me podía lanzar a la política, pero realmente al saber que los derechos se nos vulneran tanto, entendí que todos somos políticos de una u otra forma”.

"Inicialmente pensaba que como ama de casa no me podía lanzar a la política, pero realmente al saber que los derechos se nos vulneran tanto, entendí que todos somos políticos de una u otra forma"

Elizabeth Cardona Londoño

Además, Doris Cardona manifiesta que su principal aprendizaje es “entender que las mujeres tenemos mucho que aportar al mundo de la política y que no es sólo responsabilidad de los hombres el manejo del poder y la toma decisiones. Nosotras tenemos muchas capacidades para el liderazgo”. “Es importante que las mujeres dejemos de pensar que el mundo de la política no es para nosotras. Es hora de que tomemos las riendas y mostremos que podemos hacer otras cosas”, agrega.

Lina Cardona, por su parte, propone realizar una mesa de diálogo en donde se pueda comunicar todo lo aprendido en la escuela y buscar mayor unión entre las mujeres a nivel comunitario. “No he podido hablar de todo esto que aprendí en mi comunidad porque aún no hemos tenido el espacio y porque estamos muy dispersos. Las mujeres no nos podemos dejar opacar y vencer por los hombres, nosotras las mujeres también podemos estar en la política, nosotras podemos luchar y triunfar, tener un lugar y un poder”.

Participación de mujeres en la campaña de Natalia Mazo.
Participación de mujeres en la campaña de Natalia Mazo.

Los retos

Las mujeres cuestionan que aún no ha sido socializada la política pública de mujeres aprobada en el municipio de El Carmen de Atrato. Además, piden mesas de diálogo con la Alcaldía y el concejo municipal para ayudar al campesinado, emprendedores y mejorar la economía.

Por otro lado, lamentan que se cierre la escuela este año, cuando en un primer momento se informó que iba hasta septiembre de 2024. Dicen que quedan nuevamente sin apoyo del Estado y de una organización internacional para trabajar en liderazgo.

Para Estefany Londoño, el desafío es seguir luchando por la integridad del campesino, por la integridad de las madres cabeza de hogar y de los jóvenes. “Con la plataforma del campesinado he insistido en que se dicten cátedras agropecuarias, al menos de dos horas, en donde los niños y jóvenes se dediquen a sembrar porque si se acaba el campo, se acaba todo”.

María Alejandra Serna además plantea que los procesos sociales lleguen a las veredas e incentive la participación de la mujer campesina. “En mi vereda hay mucha apatía por este tipo de procesos, las mujeres o están ocupadas trabajando en el campo o a muchas no les permiten salir. Considero fundamental trabajar en las veredas para concientizar a las mujeres”, indica.

Este grupo de mujeres puntualiza que seguirá trabajando por involucrarse más en la política y el reto para las próximas elecciones será apoyar en bloque a candidatas a la asamblea departamental, la Gobernación, la Alcaldía y el Concejo municipal.

Kenyi Paolo Pérez Acevedo, de 20 años, es uno de los tres jóvenes de El Carmen de Atrato que se están preparando para seguirles los pasos a los líderes sociales que luchan por la defensa del río Atrato. Junto a Chaira Agudelo, de la Fundación Mesa Social y Ambiental; y Luis Ferney Rentería Dávila, de la vereda Guaduas, Kenyi está recibiendo capacitaciones acerca de los derechos y el cuidado que necesita el río Atrato. Hoy, además de formar parte de la Plataforma del Campesinado, es uno de los jóvenes que se destaca por su pasión por la protección del medioambiente y por abanderar proyectos sociales.

Los tres jóvenes hacen parte de la estrategia implementada por los líderes ambientales locales, con apoyo del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, para brindar herramientas a hombres y mujeres entre los 14 y los 28 años, que permitan fortalecer sus capacidades y al mismo tiempo replicar sus conocimientos con otros habitantes de sus comunidades, especialmente niños, niñas y jóvenes.

Su interés en los temas medioambientales comenzó desde hace siete años. A los 13 años, escuchó hablar del avistamiento de aves durante una clase. A partir de ahí, empezó a acompañar a su padre, Javier Orlando Pérez Jiménez, a reuniones en las que se hablaba de temas sociales, ambientales y de turismo. Poco a poco se fue adentrando en las actividades de la Mesa Social y Ambiental, la organización que se dedica a hacer veeduría y acompañamiento en procesos ambientales del municipio. “Mi percepción de cómo me veía en el futuro cambió drásticamente. Pasé de verme como un ingeniero de sistemas a verme como alguien interesado por el campo”, cuenta.  

Paolo llegó al grupo de guardianes gracias a una invitación de Manuel Castro, el abogado de la Corporación Jurídica Siembra que acompaña el proceso de la Plataforma Campesina en el Carmen de Atrato. 

Con el apoyo de la guardiana Maryuri Mosquera que hace parte de la coordinación del Cuerpo Colegiado de Guardianes pudo, además, participar del encuentro de formación en río Quito y visitar: San Isidro, Paimadó y Villa Conto.

A través de la sentencia T-622 de 2016 que señala al río Atrato como sujeto de derechos nació el cuerpo colegiado de Guardianes, con representación de 7 organizaciones y 14 guardianes en total, 7 mujeres y 7 hombres, que día a día luchan por la defensa del río y sus territorios.

Conversamos con Kenyi Pérez acerca de su experiencia como guardián joven del río Atrato y esto fue lo que nos contó: 

Consonante: Para usted, ¿qué significa ser guardián del río Atrato?

Kenyi Paolo Pérez: Ser guardián significa adquirir un compromiso y una responsabilidad con el cuidado del río Atrato. Es hacerlo porque a uno le nace, porque uno es empático con el río y porque al ser considerado con derechos se entiende que también sufre y tiene necesidades. 

Además, implica aprender de los demás guardianes que nos llevan mucha ventaja porque están muy comprometidos. Para ellos el río es vida y es la base de su alimentación y su economía.

Para mí, el río Atrato significa todo el desarrollo que tiene el departamento, es el principal medio de transporte, el principal afluente y uno de los ríos más caudalosos del mundo. Es biodiversidad y es toda nuestra riqueza. Para mí lo más impactante es ver el nacimiento del río.

Justamente parte de ser guardián es ayudar a que se cumplan las órdenes y hacer todo aquello que uno crea correcto para que el río siga su curso natural y para que no empeore. Es un acto de amor por la vida.

"Para mí, el río Atrato significa todo el desarrollo que tiene el departamento, es el principal medio de transporte, el principal afluente y uno de los ríos más caudalosos del mundo"

C. ¿Cómo se puede promover el cuidado por el río Atrato?

K.P.: Aquí en El Carmen lastimosamente la mayoría de la gente es muy “cerrada”, se hacen los de la vista gorda frente a esta problemática, no le dan la suficiente importancia, a excepción de organizaciones como la Plataforma Campesina y los distintos grupos sociales y ambientales. Por esta razón, es fundamental generar conciencia y replicar todo lo aprendido con nuestras comunidades y principalmente con los jóvenes y niños. Además, de promover el cumplimiento de todas las órdenes que están en la sentencia en temas de conservación y que el río no vaya a desaparecer.

C. ¿Qué temas se trabajaron en el último encuentro de guardianes jóvenes?

K.P.: Los temas en los que nos formamos y discutimos fueron justicia ambiental, manejo integral de residuos sólidos y las órdenes de la sentencia, principalmente la orden séptima, que está relacionada con la soberanía alimentaria y la producción agropecuaria sostenible.

En el caso de El Carmen se resalta la recolección de los residuos ya que el servicio que se da con el camión de basuras es deficiente, porque no cubre todo el territorio, únicamente la cabecera municipal y las veredas que se encuentran en el trayecto de la cabecera municipal al relleno sanitario, el resto de zonas están desatendidas. 

Otro punto importante fue el de las afectaciones de la Minera El Roble que está trabajando sin licencia y la está solicitando por otros 30 años. En el resto de los municipios, las problemáticas tienen que ver con el tema de la minería ilegal y el conflicto armado.

C. ¿Cómo se tiene planteado hacer el ejercicio de réplica? 

K.P.: El encuentro de réplica debe realizarse con jóvenes entre los 12 y los 16 años, mínimo 10 y máximo 15 personas, pero hablando con los muchachos de COCOMOPOCA y COCOMACIA yo les dije que para el caso de El Carmen particularmente es muy difícil, pues a los jóvenes de acá solo les llaman la atención una farra. Sin embargo, con la guardiana mayor Marcela Sánchez estamos pensando realizar esta actividad en la finca de Dora Agudelo y hacerla este 22 de abril que es el Día de la Tierra e invitar a los niños, niñas y jóvenes de la Plataforma del Campesinado, porque allí hay más interés en este proceso.

Para el caso del Carmen de Atrato empezaremos con los más pequeños ya que son el futuro del país y que se pueda sembrar la semillita en ellos para despertar esa conciencia y ese interés por conservar lo que es nuestro. Queremos que no se vayan del municipio pensando en que su futuro y su éxito está allá, en Medellín o en otros lugares del país, acá nosotros también lo podemos encontrar.

C. ¿Qué otras acciones se deben desarrollar para proteger el río?

K.P.: La principal acción es poder dar cumplimiento a todas las órdenes que están en la sentencia, especialmente a las relacionadas con temas de conservación y cuidado del río y sus afluentes. Pero obviamente hay que hacer de más, en este contexto no es suficiente nada más cumplir, es necesario aportar para que el río no desaparezca y debería ser algo que nos importe como habitantes de su nacimiento.

Se ha perdido demasiado tiempo en planeación y se debe llegar ya a la acción y estas acciones deben estar relacionadas con las problemáticas específicas de cada territorio, inclusive las problemáticas aquí en El Carmen son diferentes en la zona de la trocha y en la vereda El 18.

Aquí nuestros problemas más graves se relacionan con el tema de las basuras y la minería de gran impacto, en las otras zonas hay guerra, saqueo de las selvas, minería ilegal a campo abierto y minería artesanal ancestral, por ello sería necesario hacer intercambios de experiencias para que las personas de El Carmen escuchen a guardianes como Bernardino Mosquera que tienen en su memoria todo lo que le ha venido pasando al río, incluso tiene la fecha del día en el que llegó la primera draga a su territorio.

En El Carmen de Atrato nace el río, pero nuestros habitantes no dimensionan lo importante que es para el resto de las comunidades en todo su trayecto.

"La principal acción es poder dar cumplimiento a todas las órdenes que están en la sentencia, especialmente a las relacionadas con temas de conservación y cuidado del río y sus afluentes"

C. ¿Cuáles son sus expectativas de trabajar como guardián?

K.P.: Uno, hacer la réplica con niños, niñas y jóvenes de la Plataforma Campesina y de otros grupos organizados que tengan algún interés en el tema y principalmente priorizar a las veredas. 

Dos, apoyar al Cuerpo Colegiado de Guardianes para sacar adelante la ejecución a todas las órdenes, con recursos de la Alcaldía, la Gobernación y el Gobierno Nacional. 

Tres, ser guardián del río Atrato que, además, tiene todo que ver con mi proyecto de vida, porque además de la defensa del río, también tengo el proyecto personal que es Atrato_Birding que lo que busca es impulsar el aviturismo en el municipio. 

Cuarto, fomentar en la población joven la posibilidad de vivir aquí en El Carmen.

Estas son algunas de las fotografías de  Kenyi Paolo Pérez (Puede consultar su cuenta en Instagram: Atrato Birding)

C. ¿Qué es lo que más destaca  del Carmen de Atrato?

K.P.: Me encanta la diversidad geográfica por ser parte del Chocó. Tiene 473 especies de aves, mamíferos y se destaca su característica tropical. No me imagino viviendo en una ciudad, no me veo por allá nada más viendo maletas de hierro, yo no me veo en esas.  Acá está todo lo mío y me siento feliz. No cambiaría levantarme todos los días y ver el río Atrato al frente de mi casa por despertar en cuatro paredes. 

El Carmen es un ambiente natural y sin contaminación, como pasa en las ciudades. Acá  hay mayor tranquilidad, bienestar para la salud y posibilidades de crecimiento personal y espiritual.

Desde el andén y el corredor de mi casa salgo a tomar fotos, salgo a caminar, puedo escuchar música, leer, dibujar y estar pendiente de las actividades de la plataforma. 

Una de mis preferencias principales es la fotografía, un paisaje bonito, una foto de una flor que me llamó la atención, una foto de un ave, me encantan las fotos porque son una manera de guardar un sentimiento que naturalmente será olvidado. 

"Acá está todo lo mío y me siento feliz. No cambiaría levantarme todos los días y ver el río Atrato al frente de mi casa por despertar en cuatro paredes"

C. ¿Qué piensa de quienes no confían en la voluntad de los  jóvenes?

K.P.: Está fuera de lugar y es una visión muy egoísta por parte de las personas adultas, porque ellos en algún momento también fueron jóvenes. Los jóvenes sí podemos generar un cambio, a pesar de la falta de experiencia.

C. ¿Cuáles son sus proyectos?

K.P.: Lograr posicionar mi empresa de turismo vivencial y de naturaleza, en donde se puedan realizar visitas a fincas productivas campesinas y allí conocer sus experiencias. Lo que a mí me gusta es dar a conocer el paisaje, como una experiencia nueva. 

Además, de poder realizar la escuela del campesinado y avanzar en el empoderamiento de los y las campesinas del territorio. 

Josué Restrepo ve lo que otros no ven. Cuenta que aprendió a observar buscando ranas, serpientes y culebras en la vereda Guaduas de El Carmen de Atrato. “Para encontrar a las ranas, uno ya conoce más o menos el punto donde están. Por ejemplo, entre las 9 y 12 del día las encuentra fácil porque salen a tomar el sol. La que es un poquito más difícil es la ‘dardo dorada’ porque se mantiene entre la hojarasca. Pero como es muy territorial, uno le graba la vocalización, ella sale a ver quién llegó al territorio y así uno la coge fácil”, cuenta Josué.

“Escuchen… esa es la rana transparente”, dice Josué interrumpiendo la charla en medio del camino hacia su casa, ubicada en las estribaciones de los Farallones del Citará, a seis horas a pie desde el sector La Sánchez. “Suena como una campanita”, afirma y agrega que para convertirse en un avistador de reptiles, anfibios y aves es indispensable ser paciente.

Rana Pristimantis sp. Josué cuenta que esta rana suele habitar cerca a torrentes de agua y en las ramas. Fotografía: Josué Restrepo
Rana Pristimantis sp. Josué cuenta que esta rana suele habitar cerca a torrentes de agua y en las ramas. Fotografía: Josué Restrepo

Josué es uno de los tres guías locales de Guaduas reconocidos en el municipio y el primero en convertir sus redes sociales en una ventana, para que otros habitantes de El Carmen de Atrato y de Colombia conozcan la biodiversidad de plantas y animales que tiene su vereda. En Guaduas se han encontrado especies de orquídeas, bromelias, anfibios y serpientes que, según la Fundación Alianza Natural, no se pueden encontrar en otras partes del país y algunas, incluso, son “desconocidas para la ciencia”.

El avistamiento hace parte de la cotidianidad de Josué. En los recorridos diarios que emprende desde su casa hacia la vereda Guaduas puede encontrar hasta tres serpientes diferentes, diez pájaros distintos o, al menos, una rana. Esto no sería posible sin la abundancia de agua que hay en el camino. Tiene que cruzar la quebrada La Cristalina, a través de un puento de madera y otro metálico; el río Grande, el río Pedral y el río Grande, nuevamente, en un punto en el que confluyen los ríos Guaduas y Piedras, la quebrada La Albería y otras cañadas. Por eso siempre lleva su celular en el bolsillo, “listo para la acción”, como él dice. En su cuenta de Instagram ya cuenta con 100 fotografías y videos de culebras tierreras, caracoleras y “juetiadoras”, serpientes mapaná y “rabo de chucha”, iguanas, camaleones, ranas y sapos. 

Puente de madera sobre el río Grande. Fotografía: Adrián Foronda
Puente de madera sobre el río Grande. Fotografía: Adrián Foronda

La pasión de Josué por avistar anfibios y reptiles inició en 2021 después de que participó de una caracterización biológica de la vereda realizada por la Fundación Alianza Natural, con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECID), la Red Adelco y la asociación Agroecotur Guaduas. Josué y otros once habitantes de la vereda se convirtieron en guías locales para los científicos e investigadores expertos en aves, mamíferos, anfibios, orquídeas y reptiles, quienes recorrieron Guaduas durante 15 días para buscar, identificar y registrar diversas especies de fauna y flora, analizar la riqueza hídrica e instalar cámaras trampas y redes de niebla para el monitoreo y observación de mamíferos.

A través de su trabajo como guía local, Josué conoció la vereda, aprendió a identificar los animales y cómo relacionarse con ellos. Desde entonces ha mezclado su labor de avistador con sus labores como campesino en el cultivo de peces, cacao, caña, pasto para el alimento del ganado y plantas aromáticas. Esto le ha permitido despertar una mayor sensibilidad para escuchar, ver y registrar a los animales. 

Josué regresó hace tres años a la vereda para apoyar a sus padres. Tiene un emprendimiento de cacao orgánico desde su siembra hasta distribución. Fotografía: Adrián Foronda
Josué regresó hace tres años a la vereda para apoyar a sus padres. Tiene un emprendimiento de cacao orgánico desde su siembra hasta distribución como chocolte de mesa. Fotografía: Adrián Foronda

“Uno aprende cuál es la diferencia entre una culebra y una serpiente. Es fácil confundir a las culebras con las serpientes, pero son inclusive más rápidas y astutas. Las culebras muerden pero no son venenosas, pero si una serpiente te pica es muy posible que mueras”, advierte Josué. “Conociendo esto no solo se puede salvar la vida de una especie, sino también la de una persona. La mayoría de los campesinos al ver esta especie, sacamos el machete y cortamos la cabeza, por miedo, por desconocimiento. Si aprendiéramos a conocerlas otra sería la historia”, agrega. 

Serpiente Mastigodryas danieli en estado juvenil.  Tiene hábitos diurnos y comportamiento agresivo cuando ve humanos pero es inofensiva para la salud humana, cuenta Josué. Fotografía: Josué Restrepo
Mastigodryas danieli en estado juvenil. Tiene hábitos diurnos y comportamiento agresivo cuando ve humanos pero es inofensiva para la salud humana, cuenta Josué. Fotografía: Josué Restrepo

La labor de avistamiento que lleva realizando Josué ha inspirado a otros habitantes de la vereda y del municipio a realizar avistamiento. Flor Alba Dávila, quien también fue guía local como Josué, se ha enfocado en las orquídeas. Recorre la vereda buscando especies, las siembra en su casa y las colecciona. Flor Alba cuenta que, incluso, hace poco encontró una variedad que antes no había identificado: “era una orquídea de hoja ancha”. 

El tener una mayor visibilidad de la riqueza de fauna y flora que tiene Guaduas también ha generado que los habitantes de esta vereda trabajen por la conservación de las especies y el territorio. En consenso entre la comunidad, que es representada por Agroecotur Guaduas y la Junta de Acción Comunal, han acordado no permitir la entrada de empresas minero energéticas o el uso de maquinaria para extraer minerales, prohibir la pesca con atarraya, venenos o chinchorros, y la cacería de cualquier especie. Además, no se puede extraer madera para la venta. Algunas personas incluso han optado por destinar grandes áreas de sus fincas para conservarlas y permitir que la fauna y la flora se pueda desarrollar.

Ángel José Rentería, presidente de la Junta de Acción Comunal de Guaduas, explica que identificar la biodiversidad del territorio es importante porque: “se reconocen muchas especies que uno desconoce y allí uno puede adquirir conocimiento de qué es lo que hay en nuestra región para poder cuidarlo. El hombre ha depredado e invadido, extinguiendo tantas especies, pero algunas de estas aún están en nuestro municipio y por eso nuestra postura es que hay que conservar y cuidar, antes que tumbar y destruir”. 

“Se reconocen muchas especies que uno desconoce y allí uno puede adquirir conocimiento de qué es lo que hay en nuestra región para poder cuidarlo"

Ángel José Rentería, presidente de la Junta de Acción Comunal de Guaduas,

Una opinión similar tiene Floralba. “Necesitamos conocer la riqueza natural que tenemos. Nuestros ancestros la conocían y valoraban más, pero nosotros la desconocemos y por eso no nos duele tanto su destrucción, porque no conocemos lo que tenemos, no lo valoramos”, afirma.

Guaduas, una vereda con especies por descubrir

Guaduas es la única de las 31 veredas que tiene El Carmen de Atrato donde se ha hecho una caracterización específica sobre su biodiversidad. En 2021, fue escogida por la Fundación Alianza Natural, la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECID) y la Red Adelco porque su ubicación en el piedemonte de las montañas de los Farallones del Citará y la humedad que allí se presenta le permite albergar especies diversas. “Cuenta con varios ecosistemas cada uno con grupos de fauna y flora diferentes entre sí, lo que ha permitido que su riqueza de especies sea uno dentro de los más altos tanto en el municipio como en el departamento”, dice el informe presentado por Alianza Natural. 

Vista de los Farallones de Citará durante el camino hacia la casa de Josué Restrepo. Fotografía: Adrián Foronda
Vista de los Farallones de Citará durante el camino hacia la casa de Josué Restrepo. Fotografía: Adrián Foronda

En Guaduas, los investigadores identificaron 213 anfibios y ocho especies de reptiles. Hubo tres especies que no coincidían con registros anteriores de ninguna otra conocida en la región: las ranas dardo venenosa (Phyllobates sp), “dink” (Diasporus sp). y de cristal (Hyalinobatrachium sp). “Se pueden tratar de especies potencialmente nuevas para la ciencia o como mínimo registros nuevos de distribución”, dice el informe. Asimismo, se encontró por primera vez en el departamento la rana C. xanthocheridia, que antes solo se había visto en los departamentos de Antioquia, Córdoba y Risaralda. 

“Se pueden tratar de especies potencialmente nuevas para la ciencia o como mínimo registros nuevos de distribución”

Informe Fundación Alianza Natural

Además, hallaron 92 especies de orquídeas. Durante el recorrido, se identificaron dos especies nuevas para la ciencia que hacen parte de la familia Lepanthes. Según los investigadores, registraron dos especies de orquídeas endémicas y una de bromelia y encontraron por primera vez en Colombia la especie de orquídeas Elleanthus, que antes solo se había identificado en Ecuador. Si bien lograron registrar las especies, los biólogos consideraron que posiblemente habría otros nuevos organismos, pues no se tenían detalles para la clasificación de algunos. 

Rana dardo venenosa. Fotografía: Josué Restrepo
Rana de la familia de ranas dardo venenosa. Fotografía: Josué Restrepo

Se observaron nutrias, zorros, monos maiceros, venado colorado, taira, kinkajou, murciélagos, armadillo, chucha, conejo de monte y perro de monte. Algunos de estos animales están en peligro de extinción o con algún tipo de amenaza para su subsistencia. 

El turismo de naturaleza para hacer pedagogía

Josué, Floralba y el resto de la comunidad han encontrado que la conservación está ligada a la posibilidad de hacer turismo consciente. Josué cuenta que desde que comenzó a publicar sus fotografías y videos lo contactan “profesionales y turistas que desean venir a mirar las especies”. Por eso sueña con hacer: “un turismo para avistadores de aves, un turismo para personas que más allá de un simple paseo buscan aprender y al mismo tiempo conocer un territorio en donde prima la conservación y el respeto por la vida en toda su expresión”.

"Un turismo para personas que más allá de un simple paseo buscan aprender y al mismo tiempo conocer un territorio en donde prima la conservación y el respeto por la vida en toda su expresión"

Josué Restrepo

Josué junto a otras personas del municipio que han comenzado a hacer avistamiento tienen como proyecto hacer un inventario vereda por vereda de las especies de flora y fauna en El Carmen de Atrato, para generar conciencia de la biodiversidad. “Aquí se sabe muy poco. Tenemos algunos registros propios de aves y reptiles, pero falta mucho”, dice Kenyi Paolo Pérez, un joven avistador de aves. Pérez considera que esta puede ser una oportunidad para demostrar que se puede conocer el Chocó. “El departamento y el país aún se encuentran altamente estigmatizados por el conflicto, lo que influye principalmente en el turismo internacional”, agrega.

Al respecto, Olivia Usuga Montoya, socia de la asociación Agroecotur Guaduas que trabaja posicionar a la vereda como un destino ecoturístico, cuenta que “es muy importante que todas las veredas del municipio aprecien las riquezas naturales de su territorio y aporten a su conservación”. Por su parte, Flor Alba Dávila considera que para que estos proyectos se puedan materializar es necesario el apoyo del Estado. “Hay ausencia del Estado para generar una cultura de cuidado, en donde le den a ese campesino un sustento para no tumbar por ejemplo un árbol y poder comer. Si así fuera, en Colombia la flora y la fauna sería más grande todavía”.

La proyección para Josué en un futuro es llevar su conocimiento a otras campesinas y campesinos del municipio. Su misión iniciará el 29 de abril en la Escuela del Campesinado de El Carmen de Atrato, que se desarrollará en todas la veredas a lo largo del año y convocará a personas de todas la edades. Allí Josué enseñará las diferencias entre serpientes y culebras, cómo se hace avistamiento y otras recomendaciones para cuidar el ambiente. "Uno aprende de lo que le gusta. Mi propósito es dar a conocer toda la variedad de especies de reptiles y anfibios que tenemos en la vereda y en el municipio. Acá seguiré", recalca Josué. 

Entre juegos, sonrisas y narración oral, más de 20 niños y niñas estuvieron aprendiendo y aportando sus ideas para la construcción de la plataforma campesina de El Carmen de Atrato, un espacio de diálogo, concertación y construcción de políticas públicas a favor del campesinado. Durante los tres días del segundo encuentro, en la vereda Guaduas, los niños y niñas compartieron su visión del campo y los sueños que tienen para que este pueda seguir siendo su hogar. 

Noelia Taborda y Margarita Cardona, de la biblioteca municipal, explicaron a los niños y niñas sobre el cuidado de la naturaleza y el rol de los campesinos en esa tarea. Por su parte, las guardianas del río Atrato, Marcela Sánchez y Dora Agudelo, les enseñaron la importancia del cuidado del agua y la sentencia T 622, que definió al Atrato como sujeto de derechos.

Los niños y niñas compartieron con los demás asistentes en un conversatorio sobre los saberes ancestrales relacionados con las plantas y en varios momentos socializaron sus dibujos, poemas y cuentos. 

¿Qué es ser campesino?

Consonante le preguntó a algunos niños y niñas qué significaba para ellos el campo y ser campesino. Esto contestaron:

Eduard Galeano, 12 años: "ser campesino es toda aquella persona que cultiva el campo para su sustento y el de los demás”
Diego Sepúlveda, 12 años: "el campo es toda la gente que cultiva y lo hace muy feliz. A mi me gustaría ser campesino, ya lo soy a mucho honor, me gusta el campo y ser campesino es tener sus animalitos, sembrar y hacer muchas cosas”
Valentina Jiménez, 8 años: "a mi me gusta cuidar los animales, aprender muchas cosas y cuidar los ríos”
Luciana Jiménez, 4 años: "me gustan los animales y ordeñar las vacas”
José Luis, 8 años: "ser campesino significa mucho, de ahí sacamos nuestra comida, es prácticamente casi todo. El campo es mucho, nos da la respiración porque allá hay muchos árboles y eso contiene el oxígeno, y ese oxígeno nos sirve para vivir, nos da prácticamente toda la comida”

Los menores además participaron en la planeación estratégica de la plataforma. Estos fueron sus aportes: 

¿Por qué es importante?

Con la inclusión de niños y niñas en este encuentro, la apuesta de la plataforma campesina es inculcarles sentido de pertenencia por el campo y así garantizar el relevo generacional. “Los campesinos en El Carmen, entre los años 70 y 90, incluían a sus hijos en los convites, reuniones y demás procesos comunitarios, mientras que los jóvenes “postconflicto” quedaron totalmente excluidos de los procesos sociales por estigmatización y miedo, por lo que hoy en día no están interesados en la participación social, no queremos que pase esto con las nuevas generaciones”, cuentan los líderes de la plataforma.

En el municipio hay, por ejemplo, 180 hectáreas de café sembradas. Y aunque es poca producción, actualmente la mano de obra se queda corta: “La mina acapara a todos los jóvenes y aunque no es una caficultura muy espesa, el caficultor que tenga 10 000 o 12 000 palos de de café a veces se ve a gatas para coger ese café, a veces se le pierde producción porque no tiene como cómo coger ese ese grano”, asegura Diego Alberto Restrepo, extensionista de la Federación Nacional de Cafeteros en el municipio.

La segunda apuesta es el empoderamiento de los liderazgos de las mujeres. La mayoría de las mujeres rurales del municipio cumple con el rol tradicional de ser las cuidadoras de su familia. Esto significa, como lo dice Llergmandi Rivera, “encargarme de la casa, de que las niñas estudien, hacerle de comer a entre siete y diez trabajadores, estar pendiente de las cosas de mi esposo y de mis hijos, mantener la casa organizada y la alimentación de todos”. 

En medio de este contexto, hay mujeres rurales que reconocen la importancia de participar en las organizaciones sociales y hacerse escuchar, por lo que sacan el tiempo para desarrollar su trabajo como lideresas. Sin embargo, esta no es la regla. En la mayoría de organizaciones del municipio (ASOHASSCA, ANUC, Fundación Mesa Social y Ambiental, Asociación de Caficultores de El Carmen, Mesa de Victimas, Mesa Indígena, Club de caminantes Cerro Plateado, entre otras) los representantes legales son hombres y las mujeres ejercen cargos de apoyo o como secretarias. 

La plataforma ha apostado por involucrar a los niños y niñas en los procesos y así lograr que las labores de cuidado no remuneradas dejen de ser un obstáculo para el liderazgo femenino.

Por qué es importante

El objetivo de las plataformas es que las personas de entre 14 y 28 años se organicen para llevar sus inconformidades, propuestas y peticiones ante las administraciones municipales u otras autoridades. Con la plataforma en El Carmen de Atrato puede abrirse la puerta para que los jóvenes rurales, que han sido los más olvidados por las autoridades locales, alcen la voz.

Para Luisa Alejandra Duarte, coordinadora de la Escuela de Liderazgo de la Corporación IFT que trabaja acompañando a los y las jóvenes del municipio, la plataforma “se convierte en una oportunidad para que los jóvenes hagan propuestas, generen proyectos y reconozcan las diferentes oportunidades de hacer”.

¿Qué está pasando?

Desde el año pasado los y las jóvenes de El Carmen de Atrato se han organizado con apoyo de la Corporación IFT, una organización que contrató la Alcaldía municipal para fortalecer la organización juvenil. El 5 de diciembre eligieron al Consejo Municipal de Juventud (CMJ) y el 29 de enero se eligieron los directivos de la plataforma juvenil.

A pesar de estos esfuerzos, la participación de los jóvenes rurales ha sido poca. Por un lado, la información de las reuniones muchas veces no les llega, pues en veredas como La Argelia, Guaduas y el sector de La Trocha no hay señal de celular. Y por otro lado, entre quienes viven en las veredas reina la desconfianza y la desesperanza: no creen que se pueda cambiar su realidad y muchos piensan en encontrar una manera de irse del municipio.

En El Carmen, al menos 3.262 niños y jóvenes (entre 12 y 28 años) fueron víctimas del conflicto. De estos, alrededor de 1.792 permanecen en el territorio, de acuerdo con la Unidad para las Víctimas. La mayoría son desplazados, y aunque deberían ser sujetos de especial protección constitucional, no cuentan con las condiciones mínimas de acceso a sus derechos fundamentales, tales como la educación, la salud y la vivienda digna. Al contrario, muchas veces ven truncados sus sueños. 

Según Adriana Marulanda, psicóloga del equipo de Víctimas de la Alcaldía de Medellín, esto se relaciona con el trauma generacional del conflicto armado. “Los daños y traumas que generó y genera el conflicto armado en una persona o familia  y que no se han podido sanar son transmitidos a través de patrones de conducta, maneras de relacionarse y vincularse con sigo mismo y con el otro”. 

Qué dice la gente

Los y las jóvenes rurales de El Carmen tienen tres reclamos claros.  

Janier Alonso Ibarra, de 17 años, vive en la vereda La Argelia y se retiró de la escuela cuando cursaba el séptimo grado. “Yo deje de estudiar por tanto problema con la profesora y para ponerme a camellar, cuando eso mi mamá todavía no se había vuelto a casar y yo tenía que ayudar, porque a mi mamá le tocaba muy duro…mi mamá me dijo que volviera a entrar y yo le dije que no, por la forma en que se enseña, es que esta escuela no funciona”, afirma. Ahora su proyecto de vida es prestar el servicio militar apenas cumpla los 18 años. 

Mariana Rivera, también de 17 años, no está estudiando porque, dice, “con un solo profesor explicando todas las materias es muy duro, no hay como un profesor para cada área: matemáticas, inglés, español . Es más fácil entender”.

Valentina Rivera dejó el colegio cuando quedó en embarazo. “Me gustaría estudiar en la nocturna pero aquí no hay cómo”, sentencia. Y sin esa opción es realmente difícil para ella pensar en terminar el bachillerato. La posibilidad de la universidad se aleja aún más.

El problema es que para lograr esto, se tienen que ir. Karen Dayana Rivera quiere ser veterinaria, pero para hacerlo tendría que irse a estudiar en Medellín. “En El Carmen de Atrato, la verdad, no veo futuro”. Sin embargo, pocas familias tienen la posibilidad de enviar a sus hijos a estudiar en otras ciudades.

Yireny Leal es una de las que ha podido acceder a la educación superior. Estudia para ser auxiliar de enfermería. “Se dificulta un poco estudiar fuera de la vereda por lo del trayecto, porque muchas veces no se encuentra transporte”, dice. Sin embargo, cada día ella y su familia hacen esfuerzos por lograrlo. “Hace falta comunicación y apoyo de esas personas de afuera, del alcalde y otras instituciones para mejorar el bienestar en los jóvenes, ya que muchos de ellos no estudian por falta de un transporte o de los recursos”. 

¿Qué puede hacer la Plataforma juvenil?

La Plataforma Juvenil hace parte del Sistema Municipal de Juventud del municipio. Éste está conformado, por un lado, por la administración municipal en cabeza de la Secretaría de Gobierno, y por el otro, por la plataforma y el Consejo Municipal de Juventud. En este Sistema debe haber espacios de interlocución y concertación. Es decir, cada parte puede presentar sus ideas, propuestas o proyectos y ponerse de acuerdo para actuar.

Ahora que ambas instancias están funcionando, el reto sería que tanto la Plataforma como el CMJ escuchen ampliamente y tengan en cuenta las necesidades de los jóvenes rurales. “Hemos visto que los jóvenes del Carmen a veces no aportan mucho, porque, de qué vale uno estar pidiendo oportunidades si los jóvenes no las van a aprovechar”, afirma Alexis Rivera, coordinador de la Plataforma. 

Sin embargo, cuenta que buscará atraer a los y las jóvenes a través del arte. Puntualmente, el rap. Para él es necesario que las estrategias que planteen, las puedan cumplir. Desde la Corporación IFT aseguran que la idea es acercarse a la mayor cantidad de jóvenes posible, incluyendo a las veredas, aunque esto sigue siendo un reto.

Para lograrlo, deben involucrarse las autoridades, a nivel logístico y presupuestal. “La ley dice que debe existir un sistema de participación juvenil, en todos los municipios debe crearse una oficina, tener personal calificado que trabaje con los jóvenes y presupuesto. En El Carmen de Atrato no existe eso”, opina Roberto Luis Cardona, acompañante de este proceso. Por su parte, la Alcaldía nombró a un funcionario para encabezar la interlocución con los jóvenes y, a través de la Corporación IFT, empezarán a trabajar en la reformulación de la Política Pública de Juventud.

“Hace años se construyó un documento de política pública, pero se quedó en el papel. Vamos a actualizarla y esperamos que los jóvenes del municipio tengan un rol importante. La Alcaldía es la coordinación general de esto, es la garante principal. Para la construcción de los instrumentos debería estar presente”, explica Lubin Torres, coordinador del proyecto “Fortalecimiento de la participación juvenil en el Carmen de Atrato”.

Lo que sigue

En los próximos meses la administración municipal y la Corporación IFT planean propiciar unos encuentros de discusión para la construcción de la política pública y del Plan de juventud, que deberá estar en el plan de desarrollo del siguiente mandatario municipal.

Por ahora están desarrollando una caracterización socioeconómica de la juventud del municipio a través de un formulario virtual. Falta ver si los jóvenes rurales, que no tienen señal, harán parte, así como cuál será su participación en los siguientes pasos. 

Por qué es importante

La prestación de un buen servicio implica, entre otras cosas, que sea fácil acceder a él. La población de El Carmen de Atrato enfrenta varios problemas al tener que desplazarse hasta Quibdó para recibir atención médica especializada, entre ellos moverse por una vía en mal estado. El asunto es tan serio, que algunas personas prefieren no acudir a la Nueva EPS en busca de atención médica porque no quieren ser atendidos en Quibdó.  

Los problemas

En Consonante ya habíamos informado los dolores de cabeza que trajo a la población del Carmen de Atrato el traslado de unos 5.500 usuarios de la EPS Barrios Unidos a la Nueva EPS a inicios de año. Pero con el cambio de destino de las remisiones, algunas personas afirman que su situación ha empeorado. 

En pocas palabras, estas son las razones por las que encuentran inconveniente recibir atención en Quibdó:

1.  El tránsito por “la trocha”. Por la ubicación del municipio y el estado de las vías, la gente considera que la atención en Quibdó no es viable. Llegar a la capital del Chocó desde El Carmen de Atrato implica más de cinco horas de recorrido por una carretera comúnmente denominada “la trocha”. Esta vía tiene varios pedazos destapados, presenta derrumbes de tierra constantes y por ende cierres de varias horas. Además, los problemas de orden público también generan cierres constantes de la vía. Como dicen los carmeleños: “uno sale a una hora, pero nunca sabe cuándo llegará”.

 2.  La inseguridad del municipio de Quibdó. En diciembre de 2019, la Defensoría del Pueblo emitió una alerta temprana advirtiendo de la coexistencia de varios actores armados  como el ELN, las AGC, y bandas delincuenciales locales como Los Colombianos y Los Mexicanos. Desde entonces, la situación no ha mejorado, y las noticias sobre la inseguridad que se vive en la capital del departamento se han hecho más frecuentes. A muchas personas de El Carmen de Atrato les da miedo ir a la ciudad.

3. La falta de familiaridad con la ciudad. El desconocimiento de los carmeleños de Quibdó y la falta de redes de apoyo familiares y sociales en esta ciudad es otro de los factores en contra que mencionan.  La mayoría de la población del municipio tiene raíces paisas. Este es el caso de Matilde de Muñoz, quien cuenta que debía realizarse unos exámenes médicos en Quibdó, y prefirió desistir. “Yo le dije que no (a la funcionaria de la EPS), que mejor dejáramos así, que yo por allá no iba a ir. Yo por allá no conozco nada, eso bien lejos yo no tengo quien me lleve, y si uno se pierde ¿qué? Además (susurra) eso está muy peligroso por allá. Antes, aunque la cita se demoraba un poquito, lo atendían a uno muy bien, y como yo tengo familia en (Ciudad) Bolívar ellos me ayudaban, si era ahí o en Medallo”.

Adicionalmente, algunas personas insisten en que tienen dificultades para conseguir citas médicas que solo se asignan por vía telefónica. Sin embargo, como reportamos desde Consonante en agosto, gran parte de las veredas del municipio no cuentan con señal de telefonía móvil.  

Valentina Ibarra, madre de dos hijos y habitante de la vereda La Argelia, cuenta que no ha podido conseguir una cita para su hijo. “Ya llevo dos meses detrás de una cita y nada. Aun cuando la doctora le puso ahí: ¡prioritario! Porque el niño tiene una anomalía en la cabeza y hay que comenzar a tratarlo ya. Y (me dijeron) que no, que no había agenda. Fui a la oficina y (me dijeron) que tenía que ser por teléfono, y uno sin señal ni nada. ¿Qué le toca a uno hacer? ¿Con quién dejo a la niña? Porque a la niña tampoco ha sido posible conseguirle una cita. Y ahora dicen que por el paro, que ya será después del paro, me dijeron”. Valentina dice que antes del cambio de EPS una funcionaria les ayudaba a llamar y a pedir las citas, pero ahora eso no pasa. 

“Otra cosa es con los pasajes, uno se tiene que ir en un Rápido Ochoa porque ellos quieren, no me dan la plata para un acompañante y Quibdó ahora está muy caliente, mientras antes lo atendían a uno muy bien en Medellín, en donde están todos los recursos”, explica. “Me va tocar poner una tutela”, agrega.

Lo que dicen las autoridades

Natalia Mazo, secretaria de salud de El Carmen de Atrato, reconoce el problema, pues han recibido “muchas quejas de numerosos usuarios”. Pero explica que este cambio obedece a que la red prestadora de servicios de salud dirige sus usuarios al departamento al que pertenece el municipio.

“Por eso las remisiones se están dirigiendo hacia Quibdó”, afirma. “Ya hemos adelantado algunas acciones con la Superintendencia Nacional de Salud, teniendo en cuenta que tenemos más facilidad de acceso hacia el departamento de Antioquia. En ese caso sería el hospital de segundo nivel en Ciudad Bolívar y demás niveles de atención en Caldas y Medellín, entonces para mejorar el servicio de salud necesitamos que se haga una excepción con el Carmen de Atrato”, agrega.

Qué responde la Nueva EPS

Atendiendo a estas quejas, y en entrevista con Consonante, Luz Amparo Ramírez, gerente de Salud de la Nueva EPS, explica que la entidad firmó el contrato con la IPS Diagnosticar para atender a todos los pacientes del Chocó porque “para la EPS este convenio era muy favorable en términos de integralidad para la población del Chocó”.

Sin embargo, afirma que las autoridades de El Carmen de Atrato y de la ESE San Roque le han informado los inconvenientes que esta decisión ha generado en el pueblo. Por eso, sostiene que “ajustaron el direccionamiento a como estaba anteriormente para evitar traumatismos y continuar garantizando el acceso a los servicios de la población sin ningún inconveniente”.  “Precisamente en el entendimiento de la situación y de las particularidades del territorio, a partir del 31 de octubre se hicieron algunos ajustes a ese contrato, excluyendo específicamente a la población de algunos municipios, dentro de los cuales está El Carmen de Atrato”. Teniendo en cuenta además que la ESE San Roque (en El Carmen) ofrece algunos servicios de segundo nivel, que, según Ramírez, se van a seguir prestando en el hospital. Además, explica que los de mayor nivel de complejidad se van a retomar en la ruta de direccionamiento hacia Medellín, como se hacía anteriormente. 

“Nada ha cambiado”

Según Ramírez, estos cambios se debían ver reflejados en la práctica desde noviembre. No obstante, en el territorio todo sigue igual y nadie se ha enterado de que los servicios se prestarán nuevamente en Antioquia. Los habitantes se siguen preguntando, ¿por qué la anterior EPS remitía a sus usuarios a Medellín y, en algunos casos, a Ciudad Bolívar y la Nueva EPS no lo hace?

Aun así, Jhon Yurgaky, director médico de Nueva EPS zonal Chocó, explica el detalle de dónde se prestarán los servicios. “Los servicios que se prestan en la ESE San Roque son los de primer nivel. La ESE también ofrece unos servicios adicionales de segundo nivel, específicamente laboratorio clínico, para evitar desplazamientos de los usuarios. Adicionalmente, (…) vamos a tener en la ESE San Roque la oferta de servicios de pediatría, medicina interna, ginecología y obstetricia”.

Y agrega que están adelantando gestiones para contratar con el hospital de Ciudad Bolívar los servicios que no puedan resolverse en el territorio. “E indudablemente los servicios de mayor complejidad, de tercer nivel y demás, van a quedar direccionados a la ciudad de Medellín en aras de que la población de El Carmen de Atrato pueda tener una facilidad de acceso a los servicios”.

Lo que sigue

La Secretaría de Salud municipal y los usuarios están a la espera de que se haga efectiva la promesa de atención de la Nueva Eps en el Hospital San Roque y que se retomen las remisiones al municipio de Ciudad Bolívar y Medellín, ya que en estos lugares se cuenta con una mayor posibilidad de apoyo familiar y social para los usuarios y las vías presentan mejores condiciones de seguridad y mayores facilidades de tránsito y acceso.

Los usuarios esperan una pronta solución ya que a nivel nacional informan del cambio, pero las funcionarias del nivel local continúan remitiendo a los usuarios para la ciudad de Quibdó. 

Por qué es importante: Una escuela debe mejorar la calidad y las condiciones educativas de niños y niñas y demás habitantes de la comunidad donde funciona. Para esto, la institución debe contar con buenas instalaciones: baños adecuados, un lugar de recreación, una cocina apta para manejar alimentos y seguridad.

Así quedó uno de los tres salones que conforman la escuela de la vereda La Argelia tras el derrumbe.  / Foto: Adrián Foronda.

¿Qué pasó?

Qué dicen los responsables

Consonante habló con el secretario de Planeación Municipal, Omar Benítez, quien confirmó que la administración se hará cargo de los arreglos por los daños ocasionados en el derrumbe, es decir,  de “la remoción del material a causa del deslizamiento, la construcción de los muros y la instalación del acueducto”.  Este último era un compromiso asumido antes del desastre natural.

Benítez dice que están definiendo el presupuesto y adelantando el proceso de contratación para las obras, que serán ejecutadas con recursos propios, porque esta es una prioridad. “Sabemos que los niños, niñas y adolescentes necesitan la educación, vital para la vereda y el municipio”.

El rector de la institución, Vicente Ayala, espera “que los arreglos empiecen pronto y que no se demoren”. Dice, además, que “lo primero que deben arreglar es la filtración de agua, además, van a sacar la tierra con retroexcavadora, a tumbar lo que quedó en pie de la pared afectada y a volver a hacerla”. Ayala es claro en decir que solo recibirá la obra “si garantizan que no hay riesgo de un nuevo derrumbe”.

Uno de los compromisos pendientes con la escuela es mejorar el acueducto. A pesar de los compromisos, los arreglos nunca empezaron. / Foto: Adrián Foronda.

Otros compromisos pendientes

La comunidad se encuentra muy preocupada porque antes de que ocurriera este desastre había varios compromisos respecto a la escuela.  

1.   La institución educativa fue priorizada por el Consorcio Vías para el Chocó, en el proyecto Obras de participación comunitaria, en el que se presentaron las principales problemáticas: baños en mal estado, cocina insalubre y comedor con poco espacio. Además, se habló de la necesidad de ampliar el encerramiento, pintar y arreglar andenes y el parque infantil.  Este proyecto aún no ha sido ejecutado.

2.   Antes de Semana Santa, la administración municipal se comprometió a adecuar el acueducto. Es decir, cambiar todas las tuberías e instalar una tubería independiente para la escuela, ya que de este acueducto también se benefician familias de la vereda que hoy no tienen agua. Los trabajos nunca comenzaron.

3.   La institución educativa tenía unos recursos pospandemia para reanudar clases y, en reunión con la comunidad en el mes de marzo, el rector Vicente Ayala anunció que serían invertidos en el arreglo del acueducto de la escuela o en cualquier otro arreglo que no efectuara ni el Consorcio ni la Alcaldía, y que fuera una exigencia para el regreso a clases presenciales. Los padres de familia no saben qué pasó con esta promesa.

Lo que sigue:

Los habitantes de la vereda están a la espera de que comiencen los trabajos para arreglar la escuela, adecuar el acueducto, cambiar la tubería y conectar el agua. Además, se preguntan qué pasó con las Obras de participación comunitaria. Mientras tanto, sus hijos siguen estudiando en un billar.

Por qué es importante: Muchas personas están teniendo problemas para acceder a servicios de salud en el municipio. Desde dificultades para tener citas médicas por haber sido asignadas a IPS por fuera de El Carmen de Atrato hasta problemas económicos por deudas que dejó de la antigua EPS Barrios Unidos. Además, hay usuarios que aún no saben a qué entidad pertenecen.

Los detalles: 

¿Por qué se liquidó la EPS Barrios Unidos? Esta entidad llevaba cuatro años y medio bajo medida de vigilancia especial de la Superintendencia. De acuerdo con esta entidad, la EPS no logró cumplir con los planes de mejoramiento a los que se comprometió y ni corregir las deficiencias en varios de los indicadores administrativos, financieros, jurídicos y asistenciales.

Al final, Barrios Unidos representaba un “inminente riesgo para la garantía de atención a sus usuarios y el flujo de recursos hacia su red prestadora de servicios”. Solo entre 2019 y 2020 recibió 11.630 peticiones, quejas, reclamos y denuncias. La mayoría fueron por demora en asignación de citas de medicina especializada y demora en entrega de medicamentos.

Los problemas:  En el Carmen de Atrato se presentaron varios inconvenientes desde el inicio de la liquidación de la EPS Barrios Unidos. 

Además, la EPS dejó una deuda millonaria con la única institución prestadora de servicios de salud en el pueblo, el Hospital San Roque. Según Marisol Úsuga Mazo, esta deuda asciende a los 350 millones de pesos. 

¿Y cómo va la Nueva EPS? Ya se conocen algunos reclamos por parte de los nuevos usuarios de la EPS. Por ejemplo: 

Qué dice la gente: 

Qué hacer si eres usuario de la Nueva EPS:

Para información general y autorizaciones puedes acercarte a la oficina de la nueva EPS ubicada en la calle Manzanares al lado de la oficina de Comfachoco. 

Para pedir citas de medicina general, los teléfonos son 3137783493 o 3145059747. Si tu cita es de crecimiento y desarrollo, planificación familiar u otro programa especial debes comunicarte al 3205979105. Si aún no sabes cuál es tu IPS asignada, comunícate a los teléfonos 018000954400 o  (1) 3077022.

Lo que sigue:

- El hospital San Roque ha diligenciado toda la papelería correspondiente y sigue a la espera de la cancelación de la deuda por parte de la EPS Barrios Unidos, al igual que Emilson Rodríguez, presidente de la ANUC.

- Los usuarios esperan que la Nueva EPS cambie la empresa de transporte ya que es una de las dificultades más sentidas, además de que busquen nuevas opciones para la solicitud de citas.

- En la Secretaria de salud manifestaron la disposición de apoyar a los usuarios en la solución de los problemas que se presenten por el cambio de EPS.

Por qué es importante: Desde que se creó la Escuela de música en el casco urbano de El Carmen de Atrato, hace 13 años, los habitantes de las zonas rurales estuvieron esperando la oportunidad para acceder a esta y aprovechar el tiempo libre. Al menos 232 personas de las seis veredas  y comunidades indígenas se han inscrito y la mayoría ven en la música un camino positivo.

Además, varios líderes habían hecho la petición a administraciones anteriores, pero solo propuesta pero la Alcaldía actual atendió la solicitud. La administración presentó el proyecto al Programa Nacional de Concertación del Ministerio de Cultura y recibió un apoyo de 20,5 millones de pesos para ejecutarlo durante cuatro meses (entre mayo y noviembre).

Los detalles:

¿Qué dice la gente?

Sin embargo, algunos líderes están inconformes, pues, sus veredas no quedaron incluidas en el proyecto. Yeny Milena  Yépez García, presidenta de la Junta de Acción Comunal del Siete, contó que: “ni El Siete, ni El Porvenir, ni La Arboleda quedaron incluidos, porque estamos muy cercanos al colegio y también a la cabecera municipal de El Carmen”.

Para ella, sería importante que la escuela también llegara a sus veredas. “Los recursos económicos son poquitos, y a veces queda difícil sacar $4.000 pesos para uno mandarlos, más el fresquito. Es más fácil que baje un profesor aquí y les de clase a los  muchachos, a que los muchachos suban a El Carmen”.

Le preguntamos a Dayan Serna Vera, Director de la Escuela de música, por qué el proyecto no llegó a todas las veredas y dijo que tuvieron que priorizar porque el Mincultura sólo aprobó la mitad del presupuesto que presentaron.

La selección se realiza en las veredas que son más pobladas, para lograr abarcar una mayor cantidad de personal y que pueda rendir frutos. Las comunidades que están más lejanas, que están a una hora de camino, donde el transporte  no es diario y quizás pueda ser más costoso llegar al casco urbano”, explicó. Y agregó: “esto impide que la escuela de música tenga un mejor desarrollo”.

Lo que sigue:

Actualización: El 1 de agosto la Alcaldía entregó los instrumentos en la vereda La Argelia, que estaba incomunicada por un derrumbe en la vía, para que puedan comenzar con las clases de música.

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