Foto: cortesía Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres de Fonseca
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Más de 200 damnificados por lluvias llevan casi un año a la espera de subsidios

Aunque el Gobierno asignó recursos por $500.000 desde enero de este año, varias familias en Fonseca reclaman que no han recibido los pagos y continúan viviendo en zonas de alto riesgo. Ni la Alcaldía ni la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres dan solución sobre las ayudas.
¿Cómo se hizo este trabajo?
Varios damnificados escribieron directamente al Whatsapp de Consonante para denunciar el problema que están teniendo con los subsidios. Me contaron sus historias y consulté directamente a la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo y al Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres de Fonseca.

Desde hace once meses 205 familias damnificadas por la temporada de lluvias están esperando la ayuda única de 500.000 pesos que destinó el Gobierno Nacional para ayudar a la superación de la crisis humanitaria por la temporada de lluvias y el fenómeno de La Niña que se dio a finales del año pasado. Aunque el desembolso del dinero se hizo desde el 2 de enero, solamente 110 familias de las 315 que salieron beneficiadas en el municipio, pudieron reclamar.

Merys Pinto es una de las afectadas. Vive en el barrio El Campo y desde el 2017 tiene problemas en su casa cada vez que llueve. La vivienda se inunda constantemente y el agua ha debilitado la estructura de bahareque. Incluso su casa se ha hundido varios centímetros. 

Mery, al igual que los otros beneficiarios, no pudo reclamar la ayuda porque en el registro hubo errores ortográficos: su nombre apareció con “i” en vez de “y”, como aparece en su cédula, y por eso el banco no le entregó el dinero. Desde entonces, no ha parado de buscar que le respondan por la ayuda para solventar su situación y la de sus vecinos. “Cada vez que llueve vivo con el amén en la boca”, dice.

Casa de Merys Pinto.

La Alcaldía y la Unidad para la Gestión del Riesgo se responsabilizan mutuamente

El proceso para obtener esta ayuda ha estado lleno de tropiezos. La Alcaldía inicialmente hizo el censo de damnificados y cargó la información. Y aunque desde la oficina de gestión del riesgo del municipio dicen que los errores fueron del listado que llegó desde Bogotá, en la Ungrd dicen que el error de digitación llegó desde Fonseca. 

“La Ungrd recibe estos listados de jefes y jefas de hogar y se procede a realizar un cruce con la base de datos de la Registraduría. Si se encuentran inconsistencias en los listados, estos se remiten de nuevo a la Alcaldía para que se subsanen y va acompañado de la reapertura de la plataforma para que ingresen los datos de los beneficiarios correctamente. También es competencia de la Alcaldía Municipal realizar las correcciones de las inconsistencias identificadas desde la UNGRD”, respondió la Unidad a Consonante.

Wilmer Pitre, integrante del Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres de Fonseca, explica que enviaron las correcciones desde el 16 de febrero pero la Unidad no ha vuelto a desembolsar el dinero por problemas internos. “Después de que envíamos la lista nuevamente, pudieron pagarle como a 15 personas por Supergiros. Pero a los que están por el Banco Agrario no les han podido pagar. En reunión con Pablo Castañeda, de Bogotá, dijeron que van a buscar un nuevo operador porque el Banco Agrario les ha quedado mal. Pero seguimos esperando el reembolso, no tenemos más conocimiento”, asegura el funcionario.

En total se han realizado tres ciclos de pagos de esta ayuda en Fonseca: el 2 de enero, el 13 de febrero y el 29 de mayo. Sin embargo, Mery y las otras 205 familias no han podido recibir el dinero.

Sin ayudas y viviendo en zonas de alto riesgo 

Al igual que Merys está Lidubeth Brito. Su angustia comienza cada vez que llueve, sobre todo en septiembre y octubre, cuando suele llegar la temporada de precipitaciones . “Yo tengo una niña de 12 años que tiene un trauma, me dice yo quisiera pedirle a papito dios que nunca lloviera. Se pone nerviosa cada que llueve. Aquí todo el mundo vive preocupado”, cuenta Brito.

Su casa queda en el barrio Nueva Esperanza, al lado de un canal que se desborda cuando llueve. En los últimos aguaceros a Lidubeth se le dañó la lavadora, la nevera, la turbina, un computador, varias bolsas de cemento y los libros de sus hijos. Por eso, aunque espera poder recibir los 500.000 pesos, su petición es resolver el problema de fondo. “Yo no puedo mudarme de aquí porque no tengo la facilidad, vivo de la venta de empanadas y de pasteles. Por eso queremos que el Gobierno se ponga las manos en el corazón, ya sea con una nueva vivienda, porque cada que llueve la situación es la misma”, opina.

“Yo no puedo mudarme de aquí porque no tengo la facilidad, vivo de la venta de empanadas y de pasteles. Por eso queremos que el Gobierno se ponga las manos en el corazón, ya sea con una nueva vivienda"

Lidubeth Brito, damnificada.

Lo mismo le pasa a Herminia Maria Granados de Miranda, a quien por no tener el “María” en su registro no le entregaron el dinero. Su casa está  ubicada en el barrio El Retiro, al frente del caño El Saín, y se inunda cada vez que este desborda. “A mi se me hundió la cocina, se cayó el mesón, se hundieron los cuartos, el agua se metió debajo de la casa”, cuenta. A otras personas, incluso, el agua estancada les ha causado problemas en la piel.

Para Yefer Santoya y su familia esta es la segunda vez que no recibe las ayudas que le asignan. En su casa, en la que vive desde hace 14 años, las paredes están dañadas y los útiles escolares y papelería de sus hijos se han perdido ya en dos ocasiones. “Esto pasa casi cada año. La primera vez nos dijeron que nos iban a ayudar a reparar las paredes, nos iban a ayudar con comida, pero nunca nos dieron. Ahora con el bono de alimentación tampoco nos dieron nada”, cuenta.

Lo que sigue

A pesar de que ya han pasado once meses, la Ungrd no es clara sobre las fechas en las que los afectados podrán recibir este dinero. “La reprogramación de los reintegros se encuentra en proceso y las nuevas fechas de pago para estos beneficiarios será informada por parte de la Ungrd desde la subcuenta Colombia Vital”, dice la entidad. Pero hasta el momento ni la Alcaldía, ni los damnificados han sido informados de estas fechas.

Yefer y su familia, al igual que otras familias damnificadas, tienen la esperanza de poder recibir el subsidio, pero también piden una solución definitiva. “Nosotros estamos esperanzados porque en este momento estoy desempleado, entonces el subsidio sería de gran ayuda. Pero también le pedimos al gobierno que nos reubique”, dice el padre de familia. 

En Fonseca, según Wilmer Pitre, hay por lo menos 420 hogares en situación de riesgo por las lluvias. A pesar de esto, hay pocas iniciativas para resolver el problema de fondo. Según el funcionario, el proyecto de viviendas rurales que está construyendo la Alcaldía con recursos del Sistema General de Regalías en el Hatico, Conejo y Almapotoque es la solución. Además, de un proyecto con Air-e para mejorar las redes de energía. Sin embargo, hay hogares en zonas de alto riesgo a las que ni la Alcaldía, ni alguna otra entidad, les está ayudando.

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