Fotografía: Liliana Úsuga Montoya
Chocó El Carmen de Atrato Reportajes

La comunidad de la vereda Guaduas, en El Carmen de Atrato, está cada vez más cerca de conseguir su vía

Tras más de diez años de movilización la comunidad de la vereda Guaduas logró que el Gobierno Nacional se comprometa a invertir en su única vía de acceso. Sin embargo, sus pobladores no tienen claridad sobre los alcances del contrato y quieren que la ejecución se efectúe partiendo de sus necesidades reales.
¿Cómo se hizo este trabajo?
Para este reportaje entrevistamos a tres líderes de la vereda Guaduas, además de contar con todo el apoyo de la Junta de Acción Comunal de la Vereda y la Asocomunal de El Carmen de Atrato, quienes brindaron todo el soporte documental de las diferentes reclamaciones hechas por la comunidad, así como los contratos.

La vereda Guaduas conecta al Chocó con el suroeste de Antioquia y Risaralda, además algunas de sus trochas conducen al departamento de Caldas. Este ha sido un punto estratégico altamente afectado por el conflicto armado entre 1996 y 2008 (en el año 1998 se recrudeció por acciones por parte del Ejército Revolucionario Guevarista y grupos paramilitares, y la vereda quedó desolada). 

Ha sido un lugar en el que sus pobladores han sido víctimas de desplazamientos forzados masivos, despojo y abandono, lo que se tradujo en ausencia de políticas sociales del Estado y en deterioro de la infraestructura comunitaria. Por eso, entre las necesidades de la gente, siempre ha estado una vía de acceso.

Las familias que han retornado a la vereda, sin ningún acompañamiento, emprendieron la misión de seguir exigiendo las condiciones adecuadas que permitan no solo su movilidad, también la de su producción agropecuaria y forestal y, con ello, avanzar en propuestas de turismo comunitario y en el repoblamiento de lo rural. 

María Fernanda Vélez, lideresa de Guaduas y delegada de la Junta de Acción Comunal (JAC) ante Asocomunal, cuenta que una de las problemáticas que les motivó a luchar por mejorar su vía de acceso fue la dificultad para sacar sus productos para la venta: “una vez, en la vuelta del muñeco, el carro de don Héctor se quedó sin frenos y casi nos matamos con el cargado. Además hemos perdido negocios porque los carros grandes de las empresas no entran a la vereda por las malas condiciones de la vía y algunos puntos muy estrechos”.

La lideresa explica que el proceso comenzó desde el periodo 2014 - 2018 cuando Liliana Montoya era presidenta de la JAC. Con el apoyo de Agroecotur —la asociación agropecuaria y turística, creada a través del proceso de reparación colectiva y acompañado por la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV)—, radicaron un oficio en nueve instituciones estatales, entre ellas el Ministerio de Transporte.

Las respuestas a dicha petición corroboraron que la vía era y sigue siendo responsabilidad de INVIAS y que, por tanto, la Administración Municipal debe informar a la comunidad sobre su comisión y la posibilidad de cofinanciar las obras. Pero esa socialización es escasa.

Las estaciones de esta lucha 

Dice Marcela Sánchez, exsecretaria de Agroecotur y una de las coordinadoras de la plataforma del campesinado, que la motivación para que la comunidad contactara directamente a INVÍAS nació por un episodio crítico: “las quebradas La Cristalina y La Babosa presentaban muchos problemas más o menos desde 2019. Un día se crecieron, hubo varios accidentes de personas en motos, los carros no pasaban, hubo derrumbes y hasta una avalancha”.   

Como resultado de ese primer oficio, y ante la constante presión de la comunidad para que la Alcaldía cumpliera su papel, se reunieron por primera vez INVÍAS, Planeación Municipal y delegados de la vereda. En esa ocasión, el ingeniero Janier Salas manifestó que a pesar de que la carretera contaba con 26 kilómetros en total —desde el puente de Los Sánchez—, solo se había contratado 15 kilómetros con INVÍAS.

Aunque la comunidad de Guaduas logró exponer los puntos críticos, según información de María Fernanda Vélez, ni INVÍAS ni la Administración Municipal levantaron un acta oficial de esa reunión. En su lugar, la Junta de Acción Comunal levantó el documento a mano alzada pero sin la firma de los funcionarios.

“Ese día tanto los presentes de la Alcaldía como el ingeniero de INVÍAS iban sin un solo papel en qué anotar. Únicamente tomaron algunas fotos y si la JAC no insiste en la construcción del acta, no hubiera quedado evidencia alguna de la visita, porque después tampoco entregaron nada”, dice a Consonante María Fernanda Vélez y agrega que este tipo de acciones generan desconfianza hacia el Estado, además de esperar su inoperancia a la hora de brindar soluciones reales a las comunidades.

En 2021 la comunidad sostuvo otra reunión con la Alcaldía, algunos miembros del Concejo y la Gobernación en Quibdó. Esta tuvo el propósito de avanzar en la obtención de recursos para la adecuación de la vía, exponer los pocos avances de INVÍAS y radicar un oficio más en el que se solicitó a la Gobernación la adecuación del tractor de la comunidad, con el propósito de que la JAC y la asociación hicieran los arreglos de cunetas y otras adecuaciones. De esta solicitud hubo respuesta oficial en la que indicaron que no son responsables de brindar esa atención.

Durante la presidencia de Ángel José Rentería en la JAC y con el apoyo de Agroecotur la comunidad logró que fueran destinados unos recursos que serían operados por la Organización Alianza para el Clima. Esta, junto a la Alcaldía y sumado al trabajo colectivo, cooperó a construir el puente en la Quebrada de La Cristalina, uno de los puntos más complejos de la vía y el que permite el acceso al centro poblado de la comunidad. Además, recibieron la donación de un puente metálico que antes estaba en la vereda La Arboleda.  

En este mismo año INVÍAS realizó una nueva visita: “La hizo Janier Salas, en donde elaboró los documentos de planeación de lo que sería toda la intervención de la carretera y, después de la visita, envió los documentos a la JAC”, indica Marcela Sánchez.

También hubo plantones

En el año 2022 la comunidad hizo una movilización sobre el puente de Los Sánchez, durante tres días, después de un derrumbe que dejó incomunicada a la comunidad durante dos semanas. Días después, el INVÍAS realizó una nueva visita que generó expectativas positivas en la comunidad.

Para la lideresa Marcela Sánchez lo que detonó el primer plantón fue el desastre natural por el sector de La Leona sumado al  silencio institucional. “Llevábamos dos semanas y no había solución porque la Alcaldía decía que la mina iba a prestar  una máquina de oruga, pero que no tenían cómo moverla. El consorcio que estaba tenía cama baja para moverla pero diariamente decía que no la tenían disponible hasta que, a lo último, tomamos la decisión de salir a un plantón”, dice Sánchez. “Ahí fue donde logramos que INVÍAS se comunicara vía telefónica y, después de que levantamos el plantón, a la semana siguiente INVÍAS hizo otra visita en la que pensamos que iba a intervenir”, agrega.

El 20 de septiembre del mismo año la Secretaría de Planeación Departamental ofició a INVIAS solicitando la inclusión de los 25 kilómetros de la vía de Guaduas en el programa de actualización de los planes viales propuestos por el Ministerio de Transporte. 

Sin embargo, en la última visita realizada por INVÍAS, el 25 de enero de 2024, nuevamente necesitaba revisar los puntos a intervenir e indicó que solo reconoce 15.5 kilómetros en su red vial.

El segundo plantón llegó en mayo de 2023, en el mismo punto, pero esta vez reclamando la intervención con obras como box culvert (una estructura subterránea de concreto que permite la canalización y el paso de agua de lluvia o de ríos pequeños por debajo de vías de tráfico, carreteras o cualquier otra superficie) y algunos muros de contención en puntos críticos, teniendo en cuenta que el tema de los puentes se había logrado subsanar.

Ese mes la comunidad recibió el certificado de disponibilidad presupuestal de 1.500 millones, además de recursos para la intervención y la interventoría. Fue informada, también, de que el convenio debía salir a licitación para encontrar el contratista.

Solo hasta el 24 de enero de 2024 INVÍAS se comunicó con Asocomunal para informar que realizaría una visita con el propósito de dar inicio al convenio. Esa visita ocurrió al día siguiente, el 25 de enero, con el acompañamiento del presidente de la JAC y un maestro de obra para verificar nuevamente los puntos críticos de intervención. 

A pesar de que el ingeniero dijo a la comunidad que podía hacer una priorización sobre cuáles eran los puntos donde se debía intervenir primero, a través de un listado, aún no se tiene claridad acerca de los alcances del convenio y la comunidad envió un oficio a la Dirección Territorial de Chocó indicando los puntos que INVÍAS no destacó.

La comunidad de Guaduas también afirmó que no está de acuerdo con la construcción de placa huella por los altos costos y a través de un comunicado expresó su preocupación: “Nos permitimos dirigirnos a ustedes con el fin de hacer respetar la voluntad de la comunidad, manifestada en reunión el día sábado 3 del presente mes, donde se llegó al acuerdo: debido a que la comunidad ya construyó los puentes, el dinero que invias tenía para estos debe ser utilizado en las obras de drenaje y box culvert. Solo aceptaremos las obras que la comunidad le exigió a INVÍAS para que sean ejecutadas. Rechazamos rotundamente que nuestro dinero sea utilizado en placas huellas”.

El 3 de febrero de 2024 la JAC de Guaduas se reunió para llegar a acuerdos de revisión en la intervención y se acordó inscribir la veeduría ciudadana con cinco miembros de la comunidad en la personería municipal. El 5 de febrero tuvo lugar una reunión con el alcalde Jaime Arturo Herreray el 10 de febrero acordaron que las obras iniciarán en la parte más alejada de la vía de acceso inmediata. La comunidad espera que así sea.

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