Ilustración: Camila Bolívar.
La Guajira Reportajes

Cinco familias cuentan cómo les han afectado los retrasos en la renta ciudadana

El primer desembolso de este subsidio, que llegó para reemplazar las ayudas monetarias de familias en acción e ingreso solidario, no ha sido entregado a todos los beneficiarios por fallas en la actualización de datos del Sisbén. Esta demora impacta la vida de miles de familias que dependían de este pago para solventar algunas de las necesidades del hogar como el pago de servicios públicos, arriendos y la alimentación.

Varias familias de San Juan del Cesar y Fonseca, en la Guajira, que tenían la esperanza de recibir el pago de renta ciudadana se encuentran hoy en una espera indefinida. Este dinero era necesario para suplir algunas de las necesidades básicas de sus hogares, como la alimentación, útiles escolares de los niños, uniformes, zapatos y el pago de servicios públicos.

Aunque el gobierno de Gustavo Petro anunció que la renta ciudadana, con el tránsito de familias en acción e ingreso solidario, empezaría su primera entrega en mayo, muchas personas en situación de pobreza siguen fuera del programa, principalmente por fallas en la actualización de las bases de datos del Sisbén. La situación preocupa porque las inscripciones fueron suspendidas por el Departamento de Prosperidad Social, según advirtieron, para “evitar el posible aprovechamiento electoral de esta iniciativa”.

(Renta ciudadana: cómo funciona este nuevo subsidio y por qué está retrasado)

Cinco familias en Fonseca y San Juan del Cesar cuentan cómo se han visto afectadas por el no pago de este subsidio:

“Necesito el dinero para comprar los útiles escolares”

Carmen Brito tiene 36 años y tiene dos hijos.
Carmen Brito tiene 36 años y tiene dos hijos, de 9 y 12 años.

En la lista de la nueva renta ciudadana hay quienes salieron beneficiados y no han podido cobrar el incentivo por inconvenientes en el Sisbén. Este es el caso de Carmen Brito, quien vive en el barrio Villa Hermosa. Aunque aparece en el listado de las personas que debían recibir el primer pago de renta ciudadana que se vería efectuado en el mes de mayo, hasta el momento no ha sido así porque en la página del Sisbén aparece como suspendida. En varias ocasiones ha intentado acercarse a la oficina y no ha logrado que le den respuesta.

“En este pago el sistema me refleja que estoy suspendida y no pude recibir la ayuda. Mi madre me comunicó que me acercara a la Alcaldía municipal, inmediatamente fui, en ese proceso estuve tres días consecutivos tratando de hacer el arreglo que me pedían, se suponía que debía ser un nuevo censo y tendría que contestar palabras exactas porque había una inconsistencia y ese proceso es muy demorado”, cuenta.

En la oficina del Sisbén de Fonseca solo están atendiendo a 30 personas al día, con pico y cédula de lunes a jueves, los viernes no atienden. Carmen no pudo seguir yendo porque cuando llegaba, todos los cupos ya estaban ocupados y su tiempo era limitado. 

Carmen es ama de casa, tiene 36 años y vive con su esposo Jorge Luis Romero y sus dos hijos (un niño de nueve años y una niña de 12 años, ambos estudiantes de básica primaria y bachillerato). Además, tiene a su cargo una sobrina de 19 años que se encuentra estudiando en el Sena y está con ellos desde hace más de 6 años. El sustento de este hogar en este momento está a cargo del esposo quién trabaja en una ferretería y gana un salario mínimo mensual.

“Mi esposo es el que trabaja como bodeguero en una ferretería. Él es el que lleva la carga de todas las necesidades de la casa y también recogemos chatarra, con eso solventamos un poco la situación. Yo no trabajo y estoy estudiando para tener acceso al campo laboral y poder ayudar en las cosas del hogar”, relata Carmen Brito.

Los gastos que tiene está familia son de $1.500.000 aproximadamente, con los que deben pagar los servicios públicos, la alimentación, los útiles escolares, el transporte, los medicamentos que necesitan y demás gastos que surgen.

El no recibir el subsidio de renta ciudadana les está limitando muchas cosas. Con el incentivo que recibían de familias en acción lograban solventar algunas de las necesidades del hogar y además servía de motivación para sus hijos.

"Era de gran ayuda porque los niños estudian y constantemente deben llevar materiales de estudios, la merienda y sus cosas personales. Con eso motivaba a mis niños a estudiar y a que sacarán buenas calificaciones, como les pagaban por ser estudiantes y había momentos en los que ellos se me ponían perezosos, yo les decía: ‘Pilas que poco les llega la ayuda’. De momento les ha hecho bastante falta el subsidio", manifiesta Carmen.

"Era de gran ayuda porque los niños estudian y constantemente deben llevar materiales de estudios, la merienda y sus cosas personales. Con eso motivaba a mis niños a estudiar y a que sacarán buenas calificaciones"

Carmen Brito, habitante del barrio Villa Hermosa, en Fonseca

Carmen cuenta que quiere seguir estudiando con el fin de conseguir un buen trabajo y no depender de los subsidios. "Estoy estudiando para no tener que depender de los subsidios del gobierno, esa es la mejor herramienta que tengo para poder solventar las necesidades del hogar y ayudar a mi esposo porque ese sueldo mínimo no alcanza para todas las necesidades que tenemos en el hogar", dice.

“El dinero me servía para comprarles a mis hijas lo que necesitaban”

Uno de los casos es el de Julieth Restrepo, de 32 años de edad, quien vive en el barrio Villa Luz, en Fonseca. Julieth tiene dos niñas, de 10 y 9 años, que se encuentran cursando los grados quinto y segundo de primaria. Hasta el año pasado esta familia recibía el pago de familias en acción y como el pago del subsidio iba variando dependiendo la edad de sus hijas el monto que les llegaba cada dos meses daba un total de $84.800. Normalmente usaba este incentivo para comprarle los zapatos del colegio, útiles escolares y los materiales que les  hiciera falta.

Julieth estaba esperando para el mes de febrero el primer pago de familias en acción para este año, sin saber que había una transición del programa y que a finales del año pasado debía de haber realizado una nueva inscripción.

"Me cayó como un balde de agua fría. Desde febrero estaba esperando los pagos y nada. Cuando me dicen es que eso cambió, que ahora es renta ciudadana, que debía buscarme en una lista y al ver que no salí, pregunté y me enteré que me sacaron", cuenta.

"Desde febrero estaba esperando los pagos y nada. Cuando me dicen es que eso cambió, que ahora es renta ciudadana, que debía buscarme en una lista y al ver que no salí, pregunté y me enteré que me sacaron"

Julieth Restrepo, habitante del barrio Villa Luz, en Fonseca

Julieth es madre soltera y actualmente está desempleada. En su casa normalmente los gastos son de  700.000 pesos mensuales, debe pagar con esto arriendo, alimentación, útiles escolares y los gastos que sus niñas requieran. Como no está trabajando recibe ayuda del papá de las niñas y de su familia. "No estoy trabajando, el sustento que tengo hoy en día es el apoyo de mi familia, ellos me colaboran", dice.

Ella también ha tenido que optar por buscar otra manera de tener ingresos, haciendo manualidades, carteleras y trabajos que los padres de los compañeros de clases de sus hijas le encargan. "Yo hago trabajos manuales del colegio de mis hijas, algunos padres que no tienen el tiempo o que no saben y yo ahí me rebusco".

El incentivo que les llegaba cada dos meses era de gran ayuda para su hogar para brindarle a su hijas todo lo que necesitaban. "El dinero que recibía me servía para comprarle todo lo que ellas necesitaban, era una ayuda que usaba solo para eso y que ahora hace falta", agrega.

"El dinero lo estaba usando para la comida y medicamentos"

En Guayacanal, un corregimiento de San Juan del Cesar, vive Verónica Bolaño de 24 años. Ella recibió el subsidio de ingreso solidario hasta diciembre del año pasado y aunque su hijo, de 3 años, salió focalizado en familias en acción no recibió ningún pago en la primera entrega

Verónica cuenta que en el Sisbén le sale una franja roja que significa que hay alguna inconsistencia y que debe ser corregida. En varias oportunidades se ha acercado a la oficina del Sisbén en la alcaldía municipal de San Juan del Cesar, pero no le han dado solución.

“Allá dicen que tengo que esperar a que vengan al lugar donde vivo porque ellos lo tenían que hacer aquí en el corregimiento, algo que no entiendo. En la página del Sisbén dice que uno se tiene que acercar a la Alcaldía y uno va allá y no. Me eché cuatro viajes a la Alcaldía", relata Verónica Bolaño.

Veronica vive con su hijo de tres años de edad y no tiene trabajo. Ambos dependen económicamente del padre del niño que les entrega $250.000 todos los meses. Sin embargo, Verónica cuenta que necesita al menos $500.000 para cubrir los gastos de ambos.  Ella utilizaba los $400.000 que recibía de ingreso solidario, para ayudarse con la alimentación, medicamentos en caso de alguna enfermedad o virus, ropa, elementos de aseo personal y el pago de los servicios públicos.

“Me siento afectada. Con ese subsidio uno solventa muchas cosas. Yo no estoy trabajando y con mi hijo tengo muchos gastos. Ahora que se está enfermando por las lluvias no tengo ni para los medicamentos”, dice. 

"Me siento afectada. Con ese subsidio uno solventa muchas cosas. Yo no estoy trabajando y con mi hijo tengo muchos gastos"

Veronica Bolaño, habitante de Guayacanal, en San Juan del Cesar

"Estoy desempleada y a veces me piden cosas del colegio de los niños y no tengo"

En una situación similar se encuentra Dayerlis Ariño del barrio Cristo Rey, en Conejo. Tiene 31 años y es madre soltera de cuatro niños, pero solo vive con tres de ellos. Dayerlis recibió hasta diciembre del año pasado el Ingreso Solidario y para este año salió focalizada en Familias en Acción, pero debe esperar a que se habrán inscripciones para el nuevo programa.  “Fui seleccionada para Familias en Acción pero no estoy recibiendo nada. Tengo que esperar que abran las inscripciones. He ido al Sisbén y allá lo que me dicen es que el Ingreso Solidario no va más”, cuenta.  

Dayerlis tiene en su hogar unos gastos aproximados de $600.000 que incluyen el pago del  arriendo, el servicio de la luz, el costo del cilindro de gas, los gastos escolares de sus tres hijos y la alimentación familiar. “Estoy desempleada, me ayuda en ocasiones un tío. O yo me rebuscó vendiendo fritos, vendo cosas en la calle y a veces en Fonseca trabajo por días, con eso me reúno para pagar el arriendo”.

Los $400.000 que recibía Dayerlis del ingreso solidario los usaba para comprar alimentos. "Estoy triste porque con ese dinero me ayudaba para cubrir muchas cosas. Yo soy mamá de tres hijos y con eso tapaba varios huequitos, pero ahora nada".

"Necesito el dinero para sobrevivir, ayudarme con la comida y pagar algunos servicios"

Luz Celeth tiene 53 años y es madre de tres hijos.
Luz Celeth tiene 53 años y es madre de tres hijos.

En el barrio La Victoria, en San Juan del Cesar, vive Luz Celeth Granadillo, de 53 años de edad. Recibió el ingreso solidario durante dos años, con pagos que iniciaron de $160.000 y con el tiempo aumentaron a $400.000 hasta diciembre del año pasado.

Luz Celeth es madre de tres hijos, pero solo vive con una: su hija Juana Plata, de 28 años de edad, quien estuvo internada en una clínica de rehabilitación por problemas psicológicos y debe hacerse cargo de ella. Luz Celeth tiene que solucionar el sustento diario de la casa vendiendo chichas y, en ocasiones, una de sus hijas le ayuda con la comida.

"Me ayudo haciendo chichas. Un conocido me dijo que en la tienda donde él trabaja necesitaban alguien que hiciera chichas y ahí me entra algo. Pero ahora mismo no estoy haciendo eso porque ese puesto era de otra chica, pero ella estuvo enferma y ahora ya retornó. Mi otra hija me da en ocasiones la comida, ella depende de su esposo", relata Luz Celeth Granadillo.

El dejar de recibir el ingreso solidario ha dificultado en cierta manera su sustento diario. "Me operaron de la tiroides, tenía unos nódulos, pero no quede bien. Hay días en los que siento mucha dolencias. Ahora mismo no se cómo voy hacer porque tengo una deuda de luz y están que la cortan, yo soy una señora mayor, mis hijos me ayudan pero ellos tienen sus hogares y necesito bastante ese beneficio", cuenta Luz Celeth.

"Ahora mismo no se cómo voy hacer porque tengo una deuda de luz y están que la cortan, yo soy una señora mayor y necesito bastante ese beneficio"

Luz Celeth Granadillo, habitante del barrio La Victoria, en San Juan del Cesar

Inscripciones suspendidas

Por ahora no hay una pronta solución para estas familias. En un comunicado emitido por Prosperidad Social se dio a conocer la suspensión de las inscripciones para evitar el aprovechamiento electoral.

"En ese proceso de la renta ciudadana que es la fase 4, había salido un listado para iniciar inscripciones el 12 de mayo pero por temas electorales las aplazaron, no logramos ni iniciar. Entonces todas esas personas que tengan esos inconvenientes con franja roja deben subsanar esa situación antes de septiembre porque el listado de focalización lo hacen antes de que inicien las inscripciones y estarían iniciando en noviembre", relata José Maria Cabana, enlace municipal de Familias en Acción en San Juan del Cesar.

Sin comentarios

Deja tu comentario

Utiliza un correo electrónico válido

Recibe nuestros contenidos. Es gratis.

Puedes cancelar en cualquier momento.
Quiero recibirlos
cross