ESPECIAL | Acceso a servicios, salud intercultural y recursos para la paz: lo que pide la gente en Fonseca

Fonseca La Guajira
Fotografías: Gabriel Linares López Texto: Manuela Saldarriaga Hernández
A días de las elecciones regionales en Colombia, cuando se conocen las propuestas de los candidatos pero no lo que pide la gente, Consonante recorrió las calles de Fonseca, en La Guajira, para escuchar las necesidades urgentes de la ciudadanía.

En las calles del centro de Fonseca hay ruido. El Gokú y Terminator, los vehículos sonoros de Micher Pérez y Kike Fonseca, los dos aspirantes a la Alcaldía, superan los desibeles permitidos e infringen la norma de no perifoneo impuesta a la ciudadanía. Todos los días, durante más de diez horas, los autos con picó recorren las calles promoviendo el voto como la venta de bolis bajo el sol.

En el área rural no es distinto. Este año, por primera vez en época electoral, rueda una caravana política con un centenar de personas y altoparlante por la vía principal del resguardo Mayabangloma, una reserva indígena wayúu que, por primera vez también, tiene a una, de las más de 4 mil personas de 700 familias de la comunidad, aspirando a un cargo público.

El Resguardo comprende cinco comunidades cuyos nombres hacen la abreviatura con que se les conoce: Mayalita, Bangañita, La Loma, La Gloria y Shocoima, más dos asentamientos que son Pozo del Tigre y Jagüey. Esta, conocida como la primera organización bajo la figura del cabildo indígena en Colombia, hoy pide a gritos, como dice su Cacique Eder Man Uriana Solano, un acueducto para la comunidad. 

Aunque Fonseca es el municipio con mayor inversión en materia de agua potable y saneamiento básico, el Cacique no es el único que le pediría al próximo gobierno no solo la optimización de esos servicios, sino el acceso y cobertura porque hasta hoy no abastecen a comunidades rurales y urbanas.

Consonante recorrió las calles del municipio al norte del país y habló con más de 20 personas entre barberos, amas de casa, reincorporados, autoridades indígenas y jóvenes para conocer sus peticiones. Estos son los reclamos básicos de una agenda ciudadana.


Haga clic en la siguiente imagen para ver en video el recorrido que realizó el equipo de Consonante para recoger la agenda ciudadana urgente en Fonseca:


Petición #1: Acceso a servicios públicos

En el caño El Zaino del barrio Cristo Rey hay dos cadáveres de cachorros. Entre los vecinos ‘los ruedan’ por el hedor de los perros pudriéndose en el agua estancada y porque con sus cuerpos se tapa el canal que separa a la población, aunque esta se las ha ingeniado con puentes de madera para formar una comunidad. 

En El Zaino, cuando hay tormentas, Yulexi Yepez dice que tiene que nadar. “Nosotros somos damnificados y a mí, por lo menos, me sacaron del Sisbén. Soy de la tercera edad y cuando llueve, sencillamente, yo nado por todo esto”. Por la calle 22 del barrio pasan los bomberos frecuentemente a capturar las inundaciones con su móvil, dice la residente, pero luego no pasa nada. La nevera, la cama y los muebles de su casa se dañaron por desbordamientos de agua y eso le pasó a sus vecinas también, como a Edilma Oñate Mendoza, quien se dedica a oficios domésticos. “Yo lavo, cocino, lo que me salga yo lo hago”, anticipa. 

A Oñate con una de esas lluvias se le quemaron los abanicos, la lavadora, los focos, dice, pero los recibos de la luz llegan carísimos y, si no los paga, “paila”, declara. “Yo tengo que andar pidiéndole a los hijos míos que me los paguen porque si no me cortan el gas también”.   

En el barrio quieren una higienización, acueducto, acceso a servicios de luz y agua potable, así como una buena atención de salud. Si bien Yulexi Yepez tiene desconfianza en el acceso al servicio hospitalario, después de que una operación a su muñeca le dejó la mano inmóvil, cree que son necesarios puestos de atención en el sector porque El Zaino es una incubadora de dengue y la administración municipal lo sabe.  

Lo mismo piensa la modista Judith Maria Sierra, para quien su padre murió ahogado con su propia sangre, básicamente, por la falta de un hospital de tercer nivel en el centro de Fonseca. “El sistema de salud que tenemos es muy precario. Un accidentado llega a San Juan del Cesar muerto. Y es triste cuando uno ve que alguien puede salvarse, y no se salva porque no tiene primeros auxilios”.   

Petición #2: Implementación de la salud intercultural

El Sistema Intercultural de Salud Indígena (Sispi) se planteó entre los 102 pueblos que hay en Colombia y su Estado hace más de doce años pero, ante la falta de implementación por los gobiernos, ese sigue siendo la petición del Resguardo Mayabangloma, al menos lo es para el palabrero Jesualdo Fernández Soto.

“Queremos que se genere un círculo de la palabra con el Gobierno sobre cómo queremos nosotros los pueblos indígenas en Colombia, y particularmente los wayúu, que se escuchen nuestras expresiones organizativas: autoridades tradicionales, sabedores, médicos de plantas tradicionales que, desde hace más de una década, venimos hablando y no ha habido voluntad política”, dice el palabrero wayúu.

El Sispi, según explica, debe partir de los conceptos de la Ley de origen de cada pueblo y eso es lo que quieren en Mayabangloma, en palabras de Fernández Soto, que el Gobierno entienda que el modelo de atención debe reconocer el saber ancestral y no partir desde un escritorio en el centro del país, expresa.

Alfredo Segundo Solano Uriana, de la Guardia Indígena de la comunidad Mayalita, cree que es prioritario que el próximo alcalde de Fonseca promueva la conversación con el Ministerio de Salud y otras instituciones nacionales para garantizar el ascenso de su modelo. Sin embargo, ve como prioritario que los planes de desarrollo municipales incluyan lo que en su etnia llaman el Plan de vida. 

“Nunca ha ocurrido. Jamás. Lo mencionan en campaña, pero no se hace efectivo. El Plan de vida tiene salud, vivienda, agua potable, fortalecimiento de infraestructura en educación, seguridad alimentaria”, entre otros grandes temas que, por lo que anticipa Solano Uriana, tienen que ver con alcantarillado y gasificación. 

“El alcantarillado no lo instalan porque dicen que estamos muy dispersos con nuestras viviendas y sí se requiere de manera urgente un sistema sanitario. También, y como mínimo, pedimos que a la institución educativa le llegue gas, porque somos de La Guajira, de donde sacan el recurso, pero aquí se cocina con leña para los niños”.

El Cacique de la comunidad, Eder Man Uriana Solano, expresa que ya tienen un lugar para construir un centro de salud y lo harán aún cuando no haya apoyo del gobierno. “Seremos el canto del zancudo en el oído del próximo alcalde”.

Petición #3: Destinar recursos para la paz

En Pondores, uno de los Antiguos Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (Aetcr), en zona rural de Fonseca, piden a coro y en primer lugar el cumplimiento de los acuerdos de paz. 

En cuanto a la garantía de derecho a la vivienda hay mucha insatisfacción. Tanto John Jairo Ospina como José Luis Cataño Martínez denuncian que han pasado siete años desde que se firmó la paz, entre el gobierno y la extinta guerrilla Farc, y las promesas que enuncia no han sido del todo cumplidas. 

“Los que estamos aquí necesitamos dónde vivir. No es culpa de los que llevamos la reincorporación; es culpa de la alcaldía que maneja los recursos de nuestros proyectos para su acomodo”, dice Ospina. “Además de viviendas, el puesto de salud, la reparación de las vías, escuelas, todo eso lo necesitamos”, agrega Cataño Martínez.

Una mujer wayúu del Aetcr le preguntaría al próximo alcalde por qué, después de que vienen a buscar votos, los “archivan”. Para ella y según dice, es importante que no haya olvido y que los políticos experimenten por su cuenta lo que ellos: por ejemplo, caminar más de cuarenta minutos para llegar a la escuela porque en Pondores no hay ninguna. 

“Y los estudiantes corren peligro cuando llueve porque tienen que cruzar un canal que se llena de agua o porque hay culebras en el camino”, expresa en wayuunaiki. Por eso, Hugo León Hernández, defensor de derechos de los animales y compositor, quiere que se resuelva esa necesidad con la creación de una escuela dentro del Aetcr donde se imparta música y otras expresiones de arte.

Para Carlos Arturo Daza, el próximo alcalde Fonseca debería salir de su recinto e ir a donde está la gente para que mire con sus ojos qué es lo que necesitan y por qué lo piden. “Tienen que mirar a los pobres como tal, que cierre esa alcaldía y salga para fuera. Que le pregunte a la población qué necesita y que esta haga propuestas que sean tenidas en cuenta para que el pueblo gobierne”, concluye.


CRÉDITOS:

Texto

Manuela Saldarriaga Hernández

Reportería

Betsabé Molero
Dalis Bolívar
Yonairo Gómez
Haitin Herrera
Oscar Peñaranda (Zehero)
Manuela Saldarriaga Hernández

Fotografías

Gabriel Linares López

Videografía

Gabriel Linares López

Montaje documental

Gabriel Linares López
Manuela Saldarriaga Hernández

Edición general

Jonathan Bock Ruíz
Carolina Arteta Caballero

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