Ilustración: Eduardo Montoya
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Guainía: dos partidos concentran el poder político en el departamento

Las elecciones legislativas de 2026 en Guainía tuvieron una participación del 57,15 % del censo electoral. En estas se confirmó el dominio de dos fuerzas políticas: el Partido de la U, con el que Jhonn Alexander Molina Betancur llegó por primera vez al Congreso, y Cambio Radical, con la reelección de Carlos Alberto Cuenca Chaux. La jornada transcurrió sin mayores alteraciones, aunque persisten rumores sobre presunta compra de votos.
¿Cómo se hizo este trabajo?
Realicé cubrimiento de las elecciones legislativas en Guainía mediante seguimiento directo a la jornada electoral en distintos puestos de votación de Inírida, también a través del monitoreo del proceso de preconteo y consulta de los datos publicados por la Registraduría Nacional.

Guainía, uno de los departamentos más jóvenes de Colombia, volvió a vivir un proceso electoral marcado por la intensa actividad de las campañas políticas. Como ha ocurrido en otras elecciones, la expectativa por los resultados estuvo acompañada de rumores sobre presunta compra de votos, alianzas cuestionadas e investigaciones que rodeaban a algunos de los candidatos que aspiraban a la Cámara de Representantes.

La jornada electoral se desarrolló en los dos municipios que conforman el departamento —Inírida y Barrancominas— y en siete corregimientos que hacen parte de las áreas no municipalizadas. En total, se habilitaron 25 puestos de votación con 122 mesas para que los ciudadanos acudieran a las urnas.

Hasta estos puntos se trasladaron personas que llegaron principalmente desde las comunidades indígenas que se ubican en los márgenes de los ríos Guaviare, Inírida, Río Negro y Atabapo. 36.929 personas estaban habilitadas para votar, pero en esta jornada participaron 21.108 ciudadanos, lo que equivale al 57,15 por ciento del censo electoral. En estas elecciones hubo un incremento de votantes frente al año 2022; esto coincide con un aumento en el censo electoral del departamento de 15,79 por ciento.

Cámara de Representantes: resultados predecibles

Un total de 20 candidatos, avalados por siete partidos y movimientos políticos, participaron en estas elecciones. Entre ellos estuvieron el Partido Liberal Colombiano, Cambio Radical, el Partido de la U, el Centro Democrático, el Partido Político La Fuerza, el Pacto Histórico y la alianza Ahora Colombia, integrada por Nuevo Liberalismo y Dignidad y Compromiso.

Sin embargo, la mayor parte de los votos se concentró en solo dos colectividades. El Partido de la U y Cambio Radical reunieron el 83,81 por ciento de la votación y se quedaron con las dos curules que tiene el departamento de Guainía en la Cámara de Representantes.

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El candidato con el mayor número de votos fue John Alexander Molina Betancur, del Partido de la U, con un total de 8.456, lo que le permitió llegar por primera vez al Congreso de la República. Molina nació en el departamento del Meta, creció en Barrancominas, Guainía y vive en Inírida desde el año 2000. Es psicólogo y especialista en Desarrollo Integral de la Infancia y la Adolescencia.

En el departamento ha ocupado diferentes cargos públicos. Fue concejal de Inírida entre 2016 y 2018 por el Partido Verde. Además, ha trabajado en entidades como el Icbf, la Secretaría de Salud Departamental y la Secretaría de Educación; también fue enlace territorial de los ministerios de las TIC y del Interior.

Según distintas versiones en el departamento, presuntamente contaría con el respaldo del actual gobernador de Guainía, Arnulfo Rivera, y del exgobernador Juan Carlos Iral, con quien trabajó entre 2020 y 2023. También se menciona el apoyo del representante Alexander Guarín.

Durante la campaña, Molina les dijo a varias comunidades indígenas que respaldará la posibilidad de que ellas mismas gestionen directamente los recursos públicos destinados a sus territorios.

La segunda curul quedó en manos de Carlos Alberto Cuenca Chaux del partido Cambio Radical, quien sacó un total de 5.424 votos. Él es representante a la Cámara desde el 2008, lo que quiere decir que con esta reelección estaría iniciando su quinto periodo en el Congreso. 

Cuenca tiene 52 años, nació en el departamento del Huila y creció en Guainía. Es profesional de Mercadeo, especialista en Marketing Político y Estrategias de Campaña, magíster en Comunicación Política. En 18 años como congresista ha presentado y ha sido coautor de proyectos de ley de temas muy diversos como cultura, medioambiente, turismo, entre otros. Además, en 2019 fue presidente de la Cámara de Representantes. Pero tal vez, la labor que más se recuerda es su intermediación para crear el municipio de Barrancominas en Guainía.

De hecho, durante la reciente campaña para reelegirse en el Congreso, Cuenca mencionó la posibilidad de impulsar la municipalización de San Felipe, uno de los siete corregimientos del departamento. Sin embargo, esta propuesta ya había sido rechazada en 2019 por sus habitantes y por las autoridades indígenas a través de un proceso de consulta previa. Hoy la iniciativa vuelve a generar controversia, pues podría entrar en conflicto con las Entidades Territoriales Indígenas (ETI), figuras que otorgan autonomía administrativa y fiscal a los pueblos indígenas. Estas entidades fueron reconocidas en la Constitución de 1991, aunque su reglamentación se concretó recientemente.

En 2025, Cuenca fue condenado en primera instancia por la Corte Suprema de Justicia a siete años de prisión domiciliaria por compra de votos en las elecciones legislativas de 2014. Según determinó el alto tribunal, el representante entregó a comunidades indígenas bultos de cemento y tejas de zinc a cambio de apoyo electoral. Aun así, la decisión no lo ha inhabilitado para ejercer cargos públicos, ya que el proceso está pendiente de resolverse en segunda instancia.

Actualmente es criticado por sectores que consideran que no apoya a las comunidades indígenas en el manejo de los recursos públicos en sus territorios, y que muestra de ello es que impulsó la municipalización de los corregimientos, lo que le quita autonomía a los pueblos indígenas.

Los demás candidatos, tanto de los partidos que ganaron las curules como de los demás, obtuvieron votos por debajo del 5 por ciento, números poco significativos frente al total que recibieron los candidatos electos Molina y Cuenca.

El Partido Liberal obtuvo un total de 1.174 votos, sin comparación con el periodo anterior en el que no contó con candidato. Mientras que el Pacto Histórico aparece en el cuarto lugar con 981 votos, una cifra menor a la que consiguió en el 2022. Partidos que tienen un número de votos inferior al Centro Democrático, Partido Político La Fuerza y la alianza Ahora Colombia no inscribieron candidatos en las elecciones pasadas.

En cuanto a las votaciones para el Senado, la participación de la población de Guainía fue menor. Solo el 44,87 por ciento de las personas en el censo electoral votaron en este tarjetón y 1.990 de los votos no fueron válidos, pues son  nulos o no marcados. 

Los partidos más votados fueron Coalición Cambio Radical - Alma (2.441), el Partido de la U (2.259), el Partido Liberal (2.088), la Alianza por Colombia (2.075) y el Pacto Histórico (2.057). Estos resultados son mucho más apretados que los de la Cámara de Representantes, en los que hay un consenso colectivo por dos candidatos de dos partidos diferentes. El Partido de la U, Cambio Radical y el Pacto Histórico tuvieron un incremento en el número de votantes frente a las elecciones del 2022.

Estas elecciones transcurrieron en calma, sin aglomeración en los puestos de votación. Solo se presentó un incidente al momento del escrutinio, en la mesa número 19 del colegio La Primavera. Allí se quemaron 122 tarjetones electorales, según denunció el candidato John Alexander Molina, quien presentó una denuncia pública, exigiendo a las autoridades investigar y explicar lo ocurrido.

En estas elecciones en Guainía, según pudo observar Consonante, persistieron presuntas prácticas de compra de votos y trashumancia electoral, con el traslado de familias indígenas provenientes de las diferentes comunidades del río, muchos llegan desde los poblados ubicados en la frontera con Venezuela, quienes son llevados a la capital del departamento para, según indicaron personas de la comunidad, pedirles que voten por candidatos que pagan entre 100 y 300 mil pesos por voto. 

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