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El desorden detrás del ineficiente acueducto de La Paz

Consonante

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Después de casi dos años de trabajos, finalmente terminaron las obras que prometían mejorar las redes del acueducto municipal de La Paz (Cesar). Sin embargo, la Alcaldía se negó a recibir la última fase del proyecto por una serie de inconsistencias.

¿Por qué es importante? La cabecera municipal de La Paz está ubicada a tan solo media hora de Valledupar, pero sus más de 20 mil habitantes no tienen un buen servicio de agua o alcantarillado. El problema es tan grande que en algunos barrios ni siquiera llega el agua.

¿Qué ocurrió? En abril el alcalde Martín Zuleta Mieles se negó a recibir las obras de mejoramiento del acueducto del municipio. 

  • El proyecto “Construcción y optimización de las redes del sistema de acueducto, en la cabecera urbana municipal de la Paz” comenzó en 2019. Las obras tuvieron un costo aproximado de 11 mil millones de pesos, y fueron aprobadas en la administración de Andrea Ovalle.
  • El proyecto se dividió en dos fases. La primera fase fue financiada por Transportadora de Gas Internacional S.A. ESP (filial del Grupo de Energía de Bogotá) a través del programa Obras por impuestos. Fue ejecutada entre noviembre de 2019 y febrero de 2021 por Ingeaguas por $8.495.279.590.
  • La Fase II fue financiada a través de un convenio interadministrativo suscrito entre el Ministerio de Vivienda, Findeter y el municipio de La Paz. Fue ejecutada entre junio 2019  y octubre 2020 por Procidra y costó $2.665.408.396.
  • Según la veeduría ciudadana, desde el inicio del proyecto hubo varios problemas: estallidos en la red, daños a viviendas, deterioros  en las calles, grandes fugas de agua, suspensiones prolongadas del servicio en algunos sectores, entre otros. 
  • Las obras terminaron en marzo pero, según cuenta el personero municipal Fabian Canales, aún había fallas de presurización y operatividad del sistema. Solo algunos sectores tenían agua todo el día, otros presentaban intermitencias, y en otros nunca llegaba el agua. “No hay optimización alguna”, dijo Canales. 



Las inconsistencias: después de consultar distintas fuentes locales queda claro que hubo varias situaciones que afectaron el desarrollo del proyecto. Las resumimos:

  1. Los diseños: en 2014, la alcaldía de La Paz contrató al ingeniero Miguel Ángel López para hacer los estudios y diseños del acueducto. Con estos, se presentó una solicitud de financiamiento al Ministerio de Vivienda por $10.285.195.162. Sin embargo, López asegura que desde el ministerio hicieron 58 observaciones, pero la administración no lo buscó para responderlas.

  2. Los recursos: la segunda fase se ejecutó antes que la primera. ¿La razón? Según Pedro del Muñoz Orozco, director de obra de la Fase I, los recursos de Findeter llegaron primero. Además, afirmó que “la Fase II se quedó sin recursos, por lo que no se cambiaron todas las tuberías, ni se hicieron todas las estaciones necesarias”.

  3. Las obras: no hubo continuidad entre las fases del proyecto. De acuerdo con Canales, cuando llegó la hora de empezar la Fase II, Ingeaguas no tenía mapas de las redes del municipio. Orozco, sostuvo que durante la Fase I tuvieron que corregir trabajos realizados durante la alcaldía anterior como el “Plan Centro”. “Lo que hicieron fue una chambonería”, dijo Jose Maria Oñate, veedor ciudadano.



¿Entonces? Nadie se hace responsable del fracaso de las obras. Desde la personería y la gerencia de la empresa de servicios públicos Empaz han denunciado ante la Contraloría a IngeAguas. Según Canales “no se pueden buscar procesos paliativos, las soluciones de fondo se consiguen con responsabilidad de fondo”.


Las entidades municipales buscan presentar otro proyecto al Minvivienda que contemple una posible Fase III de la obra a través de Aguas del Cesar.


Mientras tanto: al menos 300 personas siguen sin agua, según el secretario de planeación, Jorge Ramirez Araujo. Desde la Alcaldía y Empaz afirmaron estar llevando agua a los sectores donde se presentan las fallas. “Hay cuatro carrotanques, uno contratado en convenio con la Alcaldía, tres de gestión de riesgo y tenemos un tractor de UMATA”, dijo Orlando Cruz, gerente de Empaz. 


Al final, un verso de Jose Maria Oñate, veedor ciudadano del municipio de La Paz que resume su visión de los hechos:


I.
La realidad del pueblo
más cercano a la capital
del Cesar viviendo mal,
sin agua lo contemplo;
arruinado por los del pueblo.
Inversiones millonarias en bolsillos,
con olores a tufillo.
Es lo hoy visto
en medio del descontento,
celebrar con los pillos.

II.
Me aterra la ineptitud,
de un estado inoperante
como dijera la cantante
cuándo describe la actitud
de gobernantes sin pulcritud
ciegos, sordos y mudos;
los más ladrones del mundo
dirigiendo la cosa pública.
Comenzando con la Pacífica
haciéndonos feliz tomando
lodo.

III.
Y nadie que diga nada
porque eres resentido,
o muy entrometido.
Que vaina la mermelada,
en La Paz una carajada        
las cosas del gobierno;
Unos para el infierno,
otros al mejor vividero.
Que injusticia los dineros, 
donde se cultiva rateros.   

IV.
Son once mil millones
de mentiras tiradas,
no haciendo nada;
hoy en los vaivenes  
de obras de corrupciones.
Y los entes de controles
de orden territoriales,
todos muy bien callaos
por estar ellos atragantados
y el pueblo sufriendo males.
 
Dijo CH+O.