Dieciséis aspirantes compitieron por las dos curules a la Cámara que le corresponden al Chocó. A pesar de los ocho partidos que componían la lista, en estas elecciones se reafirmó el poder del partido Liberal en todo el departamento: alcanzaron más de 83.000 votos. Una cifra histórica según líderes del territorio.
“Logró una cifra nunca antes vista; en las anteriores sacaron alrededor de 40.000 votos. Hoy más que nunca se confirma el poder que tiene el Partido Liberal, el dominio que tiene al interior del departamento del Chocó y que con toda seguridad se verá reflejado en las elecciones regionales”
Edwin Mosquera, politólogo y líder social de Istmina.
Para la Cámara votaron 197.814 personas de las 363.743 habilitadas, lo que representa una participación del 54,38 por ciento. Entre los tres aspirantes del Partido Liberal Colombiano, quien ocupará la curul es Omar Francisco Vidal, que en el preconteo obtuvo 41.424 votos.
En el departamento su triunfo no resultó sorpresivo, pues su candidatura contaba con el respaldo del llamado Cordobismo, el mismo grupo político que apoyó a la actual gobernadora Nubia Carolina Córdoba.
La cercanía era evidente: el hermano de la gobernadora, Camilo Córdoba, fue el gerente de la campaña de Francisco Vidal en Quibdó. Además, Jhovanny Arias, su esposo, anunció el apoyo a Vidal públicamente. Incluso se le conocía como el candidato de la Gobernación. “Con este triunfo la gobernadora Nubia Carolina, el exgobernador Ariel Palacios y el director de Codechocó, Arnold, se consolidan como los nuevos líderes políticos a nivel departamental”, agrega el politólogo.
Omar Francisco Vidal es abogado y oriundo de Bahía Solano. No era tan conocido en el territorio y se ha movido desde hace varios años en el sector público. En el Secop se registran seis contratos públicos de prestación de servicios como abogado para la Contraloría de Bogotá, la Auditoría General de la República y la Defensoría del Pueblo; este último es el más alto por 148 millones de pesos. Todos ellos en Bogotá.
La segunda curul de la Cámara la ocupa, por tercer periodo consecutivo, Astrid Sánchez Montes de Oca, que con esta nueva elección cumplirá 12 años en el poder. Sánchez logró 21.486 votos en el preconteo, de los 37.411 que alcanzó su partido, el de la U.
Es hija del patriarca Rafael Sánchez Montes de Oca, cabeza del clan Sánchez Montes de Oca, un grupo político con fuerte influencia en el departamento. Desde esa estructura han llegado al poder figuras como Patrocinio Sánchez Montes de Oca, quien se desempeñó como gobernador entre 2008 y 2010.
Actualmente, Patrocinio Sánchez enfrenta un proceso judicial tras ser imputado por presuntamente haber direccionado de manera irregular dos contratos para la producción, distribución y comercialización de licores en el Chocó a favor de una industria licorera del interior del país. Según las investigaciones, estos hechos habrían ocasionado la pérdida de 14.154 millones de pesos correspondientes a recursos públicos del departamento.
A pesar de que quien llegará a la Cámara es Astrid Sánchez, los análisis de los chocoanos dicen que el verdadero triunfo se lo llevó Oliver Moreno, el segundo de la lista del partido de la U. El candidato de los mineros, como se le conocía, obtuvo 12.555 votos que finalmente lograron dar el pase gol para que el partido tuviera una curul.
La segunda persona más votada fue Sandra Tatiana Palacios, también del partido Liberal, quien alcanzó 32.154 votos. A pesar de la cifra tan alta, no logró la segunda curul por la forma en la que se define el umbral electoral en los lugares donde solamente hay dos escaños.
Palacios es esposa de Nilton Córdoba Manyoma, quien se desempeñó como representante a la Cámara del departamento del Chocó desde mediados de julio del 2014 hasta el 2022. Córdoba se encuentra hoy privado de la libertad después de que la Corte Suprema lo condenara por su participación en el denominado Cartel de la Toga.
Además del apoyo político de su esposo, Sandra Palacios también contó con el respaldo de Jhoany Carlos Alberto Palacios Mosquera, conocido como “Domingo”. Quien fue gobernador del departamento del Chocó en el periodo 2016-2019, actual representante a la Cámara y sobre el que pesan más de 20 investigaciones. La última de ellas por parte de la Corte Suprema de Justicia por su presunta participación en actos de corrupción relacionados con la contratación pública durante su gestión como gobernador del Chocó y representante a la Cámara.
El tercer bloque más votado fue la coalición “Esperanza Chocó”, integrada por el Partido Conservador Colombiano y el Movimiento Alternativo Indígena y Social (Mais), que obtuvo 35.956 votos, muy cerca de alcanzar al Partido de la U.
En contraste, las opciones de los partidos considerados alternativos tuvieron una votación reducida: el Pacto Histórico alcanzó 8.400 votos; MIRA, 3.844; y el Centro Democrático, 3.514.
“Hay que decir que se sostiene el continuismo, porque estos dos partidos, el Partido Liberal Colombiano y el Partido de la U, ya venían ocupando estas curules con anterioridad. Que continúen en el poder significa que se consolidan los poderes de casas políticas fuertes”, comenta Mosquera.
El 8 de marzo también estuvo protagonizado por la compra de votos. En municipios como Tadó, mientras unos acudían masivamente a las urnas a votar, otros se quedaban en el bahareque de la política: no en busca de oro, sino de efectivo. El pago alcanzaba los 100.000 pesos para el voto en Cámara y Senado. Frases como “si no me dan para una arroba de arroz, no voto” se escuchaban en los alrededores de la Institución Educativa Normal Superior Demetrio Salazar Castillo, lugar donde estaban instaladas las mesas de votación del casco urbano.

Doce años sin una senadora chocoana
En el departamento hay una tendencia muy marcada: desde el 2014 no hay un chocoano en el senado. La última persona del departamento en ocupar una silla en este espacio fue la misma Astrid Sánchez Montes de Oca, quien estuvo en el congreso desde octubre de 2012 hasta julio de 2014, en reemplazo del destituido Eduardo Carlos Merlano, sancionado por la Procuraduría.
“El departamento sigue sin tener una voz propia de un chocoano en el Senado de la República y esto lo que significa es que no tenemos un doliente que pueda proponer, aprobar legislativamente y gestionar para que desde este recinto puedan ver al departamento del Chocó como prioritario”, explica Edwin Mosquera.
En cuanto al Senado, la participación de los chocoanos fue ligeramente menor: votaron 192.408 de las 363.743 personas habilitadas. Nuevamente, el Partido Liberal Colombiano obtuvo la mayor votación en el departamento con 41.673 sufragios. De ellos, 6.292 —la mayoría— fueron para Leonardo Gallego Arroyave, oriundo de Medellín, actual representante a la Cámara por Valle del Cauca, quien logró una curul en el Senado.
La candidata chocoana con mayor respaldo fue Gisela Palacios, esposa del exgobernador Ariel Palacios Calderón. Palacios obtuvo 19.075 votos y estaba avalada por la coalición Alianza por Colombia, integrada por los partidos Alianza Verde, En Marcha, Partido Demócrata Colombiano, Colombia Renaciente y Alianza Social Independiente (ASI). Aunque esta coalición logró diez curules en el Senado, Palacios no alcanzó a obtener un lugar dentro de la lista.
“Lo que están diciendo los chocoanos es que a ella se le cobró el hecho de que, aun siendo del Partido Liberal en su momento con Ariel Palacios, cuando Milton Córdoba se lanzó al Senado a nivel nacional, ella no lo apoyó, y eso fue público. En cambio, trajo a otro senador de afuera y aquí le buscaron votos. Por eso, el Partido Liberal en general y gran parte del departamento del Chocó le cobraron el hecho de no apoyar a otro chocoano”, comenta el politólogo.
Palacios se suma a la larga lista de chocoanos que han intentado llegar al Senado sin éxito. Según un recuento del medio El Baudoseño, desde 1991 solamente dos candidatos han ganado en elecciones un puesto directo en el recinto, los dos indígenas. Francisco Rojas Birry, en 1998, por Alianza Social Indígena y en 2002, con el movimiento Visión Étnica. Y Luis Evelis Andrade Casamá, quien fue elegido en el 2014 por la circunscripción indígena representando el Movimiento Alternativo Indígena y Social – Mais.
“Los demás candidatos que han llegado al Senado han sido por períodos más cortos y por circunstancias específicas. Darío Córdoba Rincón en 1999, quien reemplazó a Arístides Andrade quien vino al Chocó bajo el patrocinio de Edgar Eulices Torres; Ismael Aldana Vivas, senador por el partido conservador, en reemplazo de Omar Yepes Álzate entre junio 2004 y septiembre de 2005; Heladio Mosquera Borja, senador 1999 a 2001 en reemplazo de Piedad Córdoba que tuvo que abandonar el país y exiliarse en Canadá; Rufino Córdoba quien después de la renuncia de más de seis personas que estaban delante en la lista de Colombia Democrática de Mario Uribe, ingresó entre el 17 de julio de 2008 al 20 de julio de 2010 y Astrid Sánchez Montes de Oca se posesionó como senadora, integrante de la lista del partido de la U, en octubre de 2012 hasta julio de 2014 en reemplazo del destituido Eduardo Carlos Merlano, sancionado por la Procuraduría”, explica el columnista Alter Onesis Mosquera.
La curul de paz quedó en las mismas manos
En la Citrep repite el cuestionado James Hermenegildo Mosquera. Alcanzó 21.178 votos, una mayoría que arrasó con su principal contrincante, Blasney Mosquera, quien logró solamente 9.760 votos. El aumento de la votación frente a hace cuatro años fue radical; la victoria en ese momento la logró con poco más de 7.000 votos, una tercera parte de lo que alcanzó en estas elecciones.
El Consejo Comunitario Mayor de Nóvita, a pesar de los cuestionamientos de varios de sus miembros al aval otorgado a James, fue el movimiento más votado en todos los municipios de la circunscripción número 6: Bojayá, Medio Atrato, Istmina, Medio San Juan, Litoral de San Juan, Nóvita, Sipí, Acandí, Carmen del Darién, Riosucio, Unguía, Condoto, más dos de Antioquia (Vigía del Fuerte y Murindó).
En el departamento se le conoce a Mosquera por su cercanía a la casa política Sánchez Montes de Oca. Líderes locales señalan que contó con apoyo de la maquinaria de La U en 2023 y que lo mantuvo en estas elecciones. La Corte Suprema lo investiga por el certificado que avaló su condición de víctima antes de las elecciones de 2022. Y varios líderes de víctimas del departamento han demostrado su desencanto y frustración por la falta de articulación con el territorio en su representación en el Congreso.




