Para este explicador hablamos con miembros de las plataformas juveniles en Tadó, Montelíbano y Manaure y con dos expertos para entender cómo funcionan las plataformas, y qué les espera con la llegada de los Consejos de Juventud en diciembre.

Por qué es importante:

Las plataformas juveniles se han convertido en un espacio legítimo para que los jóvenes puedan ser escuchados por parte de las autoridades y representantes de las distintas instituciones a nivel local y regional. Además, históricamente han facilitado el proceso para que las demandas de la población joven sean reconocidas en las políticas públicas.

“Hay que conservarlas porque consolidan las agendas en los territorios abanderando las reivindicaciones del movimiento social juvenil”

Emely Vega, Presidente de la plataforma juvenil de Manaure

En pocas palabras, ¿qué son las plataformas juveniles?

Las plataformas juveniles son espacios de encuentro autónomos conformados por jóvenes entre los 14 y 28 años, y su propósito es promover la participación de los jóvenes en la vida pública y social. Las plataformas buscan facilitar procesos de coordinación entre jóvenes y el resto de la sociedad. Es decir, son grupos de jóvenes que tienen distintos intereses y se reúnen para que la alcaldía y otras autoridades tomen en serio sus demandas, propuestas e inconformidades.

Las plataformas juveniles están reguladas por la Ley 1885 de 2018, según la cual deben funcionar como un mecanismo de articulación de iniciativas juveniles entre las cuales se encuentran la cultura, el arte, el deporte, la música y la asociación. 

Las plataformas pueden estar legalmente constituidas o no. En el primer caso, cuentan con personería jurídica y registro ante la autoridad competente, y en el segundo puede estar registrada únicamente  ante la personería municipal. Esto con el fin de que se les pueda hacer el acompañamiento y seguimiento a los procesos y que estén dentro de las agendas de juventudes.

¿Cómo se organizan?

Las plataformas suelen surgir de un proceso orgánico cuando los y las jóvenes se reúnen en torno a actividades de libre expresión como lo son la danza, la música y la pintura. Por lo general funcionan en espacios conocidos como “casa de la juventud” o "casa de cultura" en donde los miembros de la plataforma se reúnen y discuten temas como la agenda local. Las plataformas deben tener mecanismos democráticos para la organización y la construcción de reglamentos y acuerdos internos aprobados por sus integrantes. 

Existen tres niveles para hacer una veeduría de las agendas. Según la ley, debe existir una plataforma nacional, otra departamental y varias distritales o municipales. Estas deben reunirse cada cierto tiempo para concertar sus agendas y comunicar de los procesos llevados a cabo en sus territorios

¿Qué funciones tienen?

La función principal de las plataformas es crear espacios de reunión y discusión entre los jóvenes. Además, el Artículo 62 de la Ley 1885 de 2018 que se expide en el estatuto de ciudadanía juvenil, contempla estas funciones:

¿Cómo se diferencian de los Consejos de Juventud?:

Las plataformas mantendrán su carácter autónomo como espacio de encuentro entre organizaciones juveniles, y su responsabilidad con la veeduría de las políticas públicas. Los consejos de juventudes, en cambio, serán organismos representativos elegidos en las próximas elecciones de diciembre. Su función principal será la de ejercer veeduría desde esta nueva figura sustentada en el voto.

¿Qué va a pasar con las plataformas cuando empiecen a funcionar los consejos?

Los expertos explican que con la llegada de los consejos juveniles, se espera que se fortalezca el papel que han jugado las plataformas juveniles en el debate público local, regional y nacional. Con esta nueva figura, muchos esperan que se estimule la participación de los jóvenes en la construcción de las agendas y en la veeduría de las políticas públicas. 

Fabian Acosta, director del Observatorio de Juventudes de la Universidad Nacional de Colombia, afirma que el reto a asumir por parte de los consejos es de la representatividad, dadas las condiciones en las que se encontrarán las plataformas cuando estas entren en vigor.

“Los consejos tendrán que asumir el rol de representación formal de las juventudes frente a las entidades estatales de los municipios, departamentos y nación continuando la labor de veeduría y coordinación que llevaban las plataformas”.

Fabian Acosta, director del Observatorio de Juventudes de la Universidad Nacional de Colombia

Acosta aclara que las plataformas deberán contar con el apoyo de los consejos pues tienen funciones complementarias. “Se espera que con esta nueva estrategia, los jóvenes en democracia se animen a participar más activamente en las plataformas y en los consejos”, afirma.

¿Qué tan partidarias son?

Sergio Bustos, Delegado Nacional de Juventudes de la ANUC, explica que, en general, las plataformas juveniles han sido espacios poco permeados por los partidos políticos. “Las plataformas no fueron blanco de los partidos, los consejos si por el ejercicio electoral, ellos movieron el tema de las juventudes de los partidos”, dice. En la mayoría de casos,  las plataformas han sido impulsadas por organizaciones externas al Estado, como la Iglesia Católica y Cristiana y las organizaciones de DDHH. Esto las ha mantenido alejadas de los intereses partidarios.   

Sin embargo, con la llegada de elecciones para los consejos juveniles, los partidos políticos han dirigido especial atención a estos.

¿Qué otros retos enfrentan las plataformas?

A pesar de que las plataformas juveniles fueron creadas para garantizar la participación de los y las jóvenes en la vida pública, esto no ha sido posible en todos los casos. Muchas plataformas juveniles están lejos de lograr su objetivo como espacio de encuentro y comunicación de la población joven. Estas son algunas de las razones:

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