Por qué es importante

La plaga del Picudo Negro, un cucarrón que deposita larvas en el tallo de la palma de chontaduro y marchita la planta, empeoró en 2006 y dejó prácticamente en la quiebra a los campesinos productores de chontaduro en Tadó y todo el país. Desde entonces, los cultivadores que decidieron seguir produciendo chontaduro en el municipio enfrentan serias dificultades económicas.

Esta alianza propone empezar a resolver algunos de sus problemas: la compra de los insumos para cultivar el fruto y controlar la plaga, la asistencia técnica para garantizar el buen desarrollo del cultivo, la comercialización del producto y la reinversión de los recursos para continuar produciendo. Así, consideran los productores, podrán dar los primeros pasos para restablecer la economía basada en el chontaduro, que años atrás daba para comercializar el producto en departamentos como Antioquia y Risaralda.

La alianza busca, en principio, que los campesinos le den buen manejo a las palmas ya sembradas. / Foto: Francisco Mosquera.

Los detalles de la alianza

El acuerdo fue impulsado por la Alcaldía de Tadó a través de la Unidad Municipal de Asistencia Técnica Agropecuaria (Umata) y con apoyo del equipo de AgroSENA. Los campesinos con tierra y cultivos que participan en la iniciativa se organizaron en la Asociación Dinamizadora del Campo en Tadó (Asodicamt) para el chontaduro que comprará la empresa Agrotech, ubicada en Istmina. 

Así se ve una parte del cultivo de uno de los campesinos que integra Asodicamt. / Foto: Francisco Mosquera.

Los antecedentes

Douglas Copete, asesor de proyectos en la Umata y quien formuló este proyecto, cuenta que hace algunos años, tras la plaga del picudo, los productores de Tadó empezaron a buscar estrategias para restablecer los cultivos. “Posteriormente se dieron cuenta de que en el municipio de San José del Palmar (Chocó) habían logrado controlar la plaga del picudo y en compañía con la Umata, la Alcaldía y el Minagricultura, empezaron unas capacitaciones de cómo se habían ido recuperando de ese problema y fueron replicando ese conocimiento en sus parcelas”. Copete recuerda que solo cuatro productores de Tadó lograron volver a tener chontaduro en sus palmeras.

Por esta razón, tuvieron la idea de aliarse y retomar un cultivo que fue bandera en Tadó y en el Chocó, y desde la Umata pensaron que podría hacerse a través de una alianza productiva.

¿Qué dice la gente?

Aunque esta alianza no soluciona todos sus problemas, emociona a los campesinos vinculados, pues les garantiza un ingreso fijo. Además, la consideran una señal de que las condiciones en el campo pueden mejorar.

Foto: Francisco Mosquera.

Los retos

Según cálculos de la Umata, en Tadó hay alrededor de 100 productores de chontaduro, y esta iniciativa está llegando solo a 40. Para Santiago Perry, director de la Corporación PBA y ex viceministro de Agricultura, esto no es suficiente para reactivar el cultivo. “No se puede quedar en una alianza productiva. Lo lógico es que se haga con un programa de fomento y apoyo al cultivo. La alianza es útil, pero eso no va a reactivar el cultivo”, dice Perry. Leonardo Mosquera, integrante de la Anuc en Tadó, difiere. Estos son tres retos que identifican.

Lo que sigue

Después de que el Ministerio de Agricultura envíe el convenio firmado y revisado, siguen varios pasos.

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